El futuro de Jerusalén
Por Richard F. Ames
Hoy,
Jerusalén sufre violencia continua y vive bajo la amenaza de una guerra
abierta. Sin embargo, la Biblia revela que pronto aquella histórica ciudad
¡será la capital del mundo!
Jerusalén
es un punto focal de los conflictos en el Medio Oriente. A lo largo y ancho del
mundo árabe, millones se oponen al dominio de Israel sobre esta histórica
ciudad. Millones de musulmanes en todo el planeta esperan el día en que
Jerusalén deje de estar bajo el control israelí.
¿Se hará realidad tal esperanza? En marzo de este
año, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad se reunió con dirigentes de la
guerrilla palestina Hamás y expresó su apoyo a los esfuerzos de ese grupo por
quitarle a Israel el control sobre Jerusalén. "Se acerca el momento de que
se cumpla la promesa divina. El régimen sionista [Israel] está pasando por su
peor fase y se encuentra al borde de
También otras voces estridentes han pedido que
Israel ceda al menos parte de su control sobre Jerusalén. En 1980, cuando Israel
declaró que Jerusalén era la “capital indivisible y eterna" de Israel, el
Vaticano se opuso fuertemente a tal declaración. En 1984, el papa Juan Pablo II
pidió que Jerusalén tuviera un "estatus especial, garantizado
internacionalmente". Más recientemente, el papa Benedicto XVI disgustó a
muchos israelíes cuando se negó a condenar todos los ataques palestinos contra
Israel y cuando señaló que a veces, la respuesta israelí a dichos ataques había
violado el derecho internacional. En su mensaje del Miércoles de Ceniza
dirigido a los católicos de Jerusalén en
febrero de este año, el patriarca de la Iglesia ortodoxa griega Michel Sabbah
criticó la política israelí y pidió fin a "la malévola ocupación, con toda
su opresión" a la vez que denunció a
"los soldados israelíes que, en cualquier momento, entran en
nuestras ciudades palestinas, matan gente, toman prisioneros, desarraigan
árboles y destruyen casas".
Para entender el futuro de Jerusalén, debemos
entender su pasado. Con la caída de Roma, Jerusalén pasó al control del Imperio
Bizantino hasta que los ejércitos musulmanes conquistaron la ciudad en el año
638. En 1099,
Cuatro siglos después, en la segunda guerra
mundial, el general Edmund Allenby encabezó las fuerzas británicas que
derrotaron a los turcos otomanos y ocuparon a Jerusalén. Gran Bretaña emitió en
noviembre de 1917 la Declaración de Balfour, en la cual planteaba su plan para
establecer una patria judía en Palestina. La Sociedad de Naciones ratificó la
declaración en 1922.
La Sociedad de Naciones se deshizo, pero en
noviembre de 1947, otro cuerpo internacional, la recién creada Organización de
las Naciones Unidas, aprobó la resolución 181 de
En la Guerra de los Seis Días, librada en 1967, los
israelíes respondieron a los ataques árabes y asumieron el control de Jerusalén
oriental, unificando así la ciudad bajo el dominio judío por primera vez en
casi 1.900 años. Jerusalén no había estado bajo el dominio judío desde que el
general romano Tito destruyó la ciudad en el año 70 de nuestra era.
Desde 1967, Jerusalén ha permanecido bajo la
administración de Israel, sin embargo no han desaparecido las tensiones en esta
ciudad tan densamente poblada. De sus 700.000 habitantes, aproximadamente el 32
por ciento son musulmanes árabes, que suelen hallarse en conflicto con el 65
por ciento de la población que es judía.
Tres religiones, una ciudad
¿Pueden
Israel y los estados árabes encontrar la paz si Jerusalén sigue siendo foco de
conflicto? ¿Llegará la ciudad a ser la capital de un estado palestino? ¿Caerá
bajo control internacional? La Biblia muestra que el conflicto por Jerusalén
será tema central de los acontecimientos en los tiempos del fin.
Hoy, Jerusalén es una ciudad de muchas
religiones. Una encuesta del 2006 identificó dentro de sus límites 1.200
sinagogas, 150 iglesias y 70 mezquitas.
Los judíos miran a Jerusalén como la ciudad de
los grandes profetas y la que fue capital del Reino de Israel y Judá bajo el
rey David y su hijo, el rey Salomón. El primer templo, así como el segundo,
fueron el epicentro del culto judío en
Jerusalén es, al mismo tiempo, la tercera ciudad
más santa del Islam, después de la Meca y Medina. Hoy se levanta sobre el monte
del templo la mezquita de Omar, conocida también como el Domo de
Los cristianos recuerdan a Jerusalén como el
lugar donde fue crucificado el Salvador y donde enseñó en el templo. También es
el lugar adonde regresará para establecer su reino, con Jerusalén como la
capital del mundo.
Desplazamientos militares profetizados
¿Qué
se revela en la profecía bíblica acerca del futuro de Jerusalén? Finalmente,
esta antigua ciudad se convertirá en la capital del mundo. Pero antes, será
escenario de dramáticos movimientos de índole militar. Llegará el momento,
cerca del final de esta era, en que huestes enemigas invadirán a
No se tratará de un ejército cualquiera del Medio
Oriente sino que la profecía de Cristo indica que serán ejércitos de los
gentiles. Jesús prosiguió: "Porque estos son días de retribución, para que
se cumplan todas las cosas que están escritas. Mas ¡ay de las que estén
encintas, y de las que críen en aquellos días! porque habrá gran calamidad en
la tierra, e ira sobre este pueblo. Y caerán a filo de espada, y serán llevados
cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta
que los tiempos de los gentiles se cumplan" (vs. 22–24).
No deje de leer las versiones paralelas en Mateo
24 y Marcos 13. Mientras lee, observe que la destrucción de Jerusalén en el año
70 fue como un anticipo profético del asolamiento descrito en estas profecías
para el tiempo del fin.
Jerusalén, pues, caerá de nuevo bajo el control
de los gentiles. ¿Cuánto tiempo durará el dominio gentil? La respuesta está en
el libro de Apocalipsis, el cual confirma que al final de esta era, Israel
perderá a Jerusalén. El apóstol Juan escribió: "Entonces me fue dada una
caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo
de Dios, y el altar, y a los que adoran en él. Pero el patio que está fuera del
templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y
ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses" (Apocalipsis
11:1–2).
Efectivamente, Jerusalén quedará bajo el dominio
de los gentiles 42 meses hacia el final de
Explicación de la visión de Daniel
El
profeta Daniel recibió una visión de un ángel, la cual nos da otra perspectiva
sobre el futuro de Jerusalén. Cuando el profeta preguntó el significado de la
visión, el ángel respondió: "Anda, Daniel, pues estas palabras están
cerradas y selladas hasta el tiempo del fin" (Daniel 12:9). Hoy,
transcurridos más de 2.500 años desde entonces, podemos entender estas
profecías: ¡Este es el tiempo del fin! Luego leemos: "Y desde el tiempo
que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá
mil doscientos noventa días" (v. 11). Dios revela que en el tiempo del
fin, poco antes del regreso de Cristo, los sacrificios continuos cesarán
("serán quitados”). Ello implica, obviamente, que antes de suspenderse los
sacrificios ¡estos tienen que empezar! Efectivamente, hay judíos ortodoxos que
ya se proponen reanudar los sacrificios de animales tan pronto como sea posible
hacerlo. Pero por el momento, los judíos no tienen permitido adorar
públicamente en el monte del templo. Queda por ver, pues, dónde y cuándo se
instituirán de nuevo los sacrificios. Quizá sea precisa alguna crisis nacional
que precipite tal hecho.
Notemos otro punto clave mencionado por Daniel:
“la abominación desoladora”. ¿Qué es? Históricamente, el gobernante griego
Antíoco Epífanes emitió un decreto en
Antíoco profanó el templo en mayor grado aún.
Levantó una estatua de Júpiter Olimpo en el templo y ordenó que todos
Jesús nos advierte que estemos atentos a una
abominación desoladora en los tiempos del fin. Tal como Antíoco Epífanes
profanó el templo en el año
Efectivamente, un gran profeta falso se sentará
en el tempo de Dios. Usted necesita estar atento. Necesita comprender el
futuro. No sea uno de los que se dejan engañar.
Este falso profeta hará prodigios
extraordinarios. Veamos esta descripción: "Después vi otra bestia que
subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero
hablaba como dragón. Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en
presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la
primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. También hace grandes señales, de
tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los
hombres. Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha
permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la
tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y
vivió" (Apocalipsis 13:11–14).
Mientras el poder de la Bestia ejerce el control
sobre Jerusalén, los dos testigos de Dios estarán profetizando y preparando el
camino para que el Mesías, el Rey de reyes, asuma el dominio sobre Jerusalén y
el mundo entero. El libro de Apocalipsis describe la labor de dos profetas en
los tiempos del fin. "Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil
doscientos sesenta días, vestidos de cilicio" (Apocalipsis 11:3).
El libro de Apocalipsis explica que, terminado
dicho testimonio, la Bestia vencerá a estos dos profetas y los matará, pero que
Dios los resucitará después de tres días y medio, para asombro de sus enemigos.
Entonces Dios dará comienzo a su juicio con un gran terremoto en
Viene
la paz
El
nuestro es un mundo de guerras y terrorismo. Las naciones anhelan
El único que nos traerá la paz mundial es el
Mesías, Jesucristo. Él va a regresar a la Tierra como Rey de reyes y Señor de
señores, tal como dice Apocalipsis 19:16. Y las Escrituras nos dicen el lugar
preciso al cual regresará: "Después saldrá el Eterno y peleará con
aquellas naciones, como peleó en el día de
Jerusalén será una ciudad próspera y activa
cuando el Mesías gobierne al mundo desde allí. Veamos esta descripción:
"Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la
mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental,
en verano y en invierno. Y el Eterno será rey sobre toda
Debemos ansiar ver el día profetizado por Isaías.
"Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sión; levanta fuertemente tu
voz, anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá:
¡Ved aquí al Dios vuestro!" (Isaías 40:9).
Tal como lo hemos visto, pues, ¡el Mesías vendrá
a Jerusalén! Pronto, el mundo entero comprenderá que el Dios de Abraham, Isaac
y Jacob es el Mesías. ¿Ha oído de la Roca de Israel? El apóstol Pablo escribe
esto sobre
Como escribió Isaías: "He aquí que el Eterno
el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene
con él, y su paga delante de su rostro, como pastor apacentará su rebaño; en su
brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a
las recién paridas” (Isaías 40:10–11).
Efectivamente, el Señor salvará a los suyos. Instruirá
a todos y gobernará a las naciones con sabiduría. Ahora leamos esta profecía
sobre Jerusalén. "Lo que vio Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y de
Jerusalén. Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el
monte de la casa de el Eterno como cabeza de los montes, y será exaltado sobre
los collados, y correrán a él todas las naciones" (Isaías 2:1–2).
Un
gobierno mundial ¡de paz!
Un
monte es un símbolo bíblico que representa un reino o gobierno. Isaías dice
claramente que el reino del Eterno se va a establecer en Jerusalén. Todas las
naciones se someterán al nuevo gobierno mundial. No será un gobierno en manos
de seres humanos egoístas. El nuevo gobierno será un reino divino con dominio
sobre todo el mundo: el Reino de Dios. Será un reino gobernado por el Mesías,
el Rey de reyes, ¡el propio Jesucristo! Esta es una maravillosa noticia que
todos anhelamos ver hecha realidad. Esté atento a esa época de paz mundial. ¡Anhele
ver la llegada de ese reino! ¡Pida en oración que venga ese reino, tal como
aprendimos a orar en Mateo 6:10!
Esta es la hermosa descripción de lo que será
entonces la vida en Jerusalén: "Así dice el Eterno: Yo he restaurado a Sión,
y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y
el monte del Eterno de los ejércitos, Monte de Santidad. Así ha dicho el Eterno
de los ejércitos: Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de
Jerusalén, cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días. Y las
calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en
ellas" (Zacarías 8:3–5).
La ciudad de Jerusalén finalmente será digna de
su nombre: “Ciudad de Paz”, porque en ella vivirá nadie menos que el Mesías,
Jesucristo. Solamente entonces empezaremos a vivir la paz en el mundo entero.
Jerusalén será la capital del planeta Tierra.
Usted también puede ser partícipe del glorioso reino que gobernará desde esa
ciudad capital. El mundo de mañana estará aquí antes de lo que usted piensa. Al
irse encaminando los sucesos del mundo hacia este extraordinario desenlace, ¡no
deje usted de observar las noticias mundiales a la luz de la profecía bíblica!