El regreso de Alemania
By Douglas
S. Winnail
En los
últimos 20 años, Europa ha visto una ola de cambios dramáticos. El Muro de
Berlín, que dividía a Alemania Oriental y Occidental, se derrumbó.
La Unión Soviética se desmembró y con ello finalizó la guerra fría. Como
consecuencia, las dos Alemanias pudieron unificarse para formar una sola y poderosa
nación de 80 millones de habitantes en el corazón de Europa. Estos sucesos, se
produjeron rápidamente, cambiaron la faz del continente y tienen importantes
implicaciones para el futuro. Muchos se dan cuenta que Europa está
experimentando grandes cambios geopolíticos. No obstante, pocos se dan cuenta
de que la profecía bíblica predijo estos sucesos ¡hace miles de años!
La profecía bíblica indica que Alemania, que llevó el mundo a la guerra dos
veces en el siglo 20, seguirá su camino de convertirse en la nación más
poderosa de Europa. La Biblia muestra que dicha nación hará un intento más por
dominar a todo el continente—y al mundo—justo antes que Jesucristo regrese a la
Tierra para establecer el Reino de Dios. ¡Ahora mismo se está preparando el
escenario para esos extraordinarios sucesos del tiempo del fin!
Tras bastidores
Los
europeos, aún sin reponerse de las consecuencias de dos guerras mundiales en el
último siglo, quisieron garantizar la paz y la unidad en el futuro renunciando
voluntariamente a su soberanía nacional para situarse bajo una autoridad
central en Bruselas. La idea moderna de una unión de Europa la concibieron
varios pensadores católicos, entre ellos los franceses Jean Monnet y Robert
Schuman, el belga Paul-Henri Spaak y el italiano Alcide de Gasperi. Los
dirigentes de Inglaterra y Estados Unidos respaldaron la idea de una Europa
unificada, pensando que si Alemania quedaba firmemente comprometida en una
confederación europea, no podría surgir de nuevo como una potencia peligrosa. (Los
Estados Unidos de Europa, Reid). Las autoridades francesas pensaron la
unificación europea en términos de la metáfora del “diestro jinete francés que
controla y dirige al poderoso caballo alemán" (La incógnita europea, Gowan
y Anderson).
Sin embargo, los hechos de los últimos dos decenios no han resultado como
muchos esperaban. El caballo alemán ha recobrado sus bríos, se ha sacado de
encima a su jinete francés ¡y se encamina a Berlín! Los que planificaron una
Europa unificada no lo previeron así y no tienen idea de lo que viene.
Los cimientos de la actual Unión Europea se echaron al finalizar la Segunda
Guerra Mundial con la creación de la Comunidad Europea del Carbón y el Acero. Se
trataba de un plan, inspirado por Alemania, de administrar los recursos del
carbón y el acero de Francia, Bélgica y Alemania Occidental de manera conjunta.
No era este un plan nuevo, pues Alemania ya había establecido una
administración unificada semejante en dos ocasiones previas y para su propio
beneficio, como resultado de la conquista en dos guerras mundiales (ver Gowan y
Anderson, p. 86). La idea moderna de una Europa federal que controla un mercado
común también refleja las ideas de Albert Speer, alto planificador económico de
los nazis, quien reveló a los europeos “cuán punitiva podía ser la primacía
económica alemana" (op. cit., p. 88).
El surgimiento de Alemania como la nación principal de Europa es algo que viene
gestándose desde hace algún tiempo. La unificación convirtió a Alemania en la
nación más poblada de Europa. La moneda europea, el euro, es en esencia el marco
alemán con otro nombre. El Banco Central Europeo se encuentra en Frankfurt.
Por ser la tercera economía más grande del mundo, Alemania es el motor
económico de Europa, que proyecta su sombra cultural y económica sobre Europa
Oriental. (La expansión de la UE hacia el oriente fue en gran parte un proyecto
alemán). Alemania ha invertido grandes sumas en el sistema Galileo de
navegación satelital, el cual pondrá fin a la dependencia europea de los
satélites de navegación controlados por los Estados Unidos. El ejército alemán goza de amplio reconocimiento
como “el mejor, el mejor entrenado y el más poderoso de Europa occidental"
(Los europeos, Barzini). El año 2001 marcó un hito importante cuando las
fuerzas armadas alemanas lucharon fuera de
su nación (con las fuerzas de las Naciones Unidas en Serbia) por primera vez
desde la Segunda Guerra Mundial.
Para finales de 2002, Alemania tenía más
‘tropas de paz’ desplegadas por el mundo que cualquier otra nación
europea".
El futuro de Alemania
¿Hacia
dónde, pues, se encamina Alemania? Los analistas reconocen que una Alemania
resurgente "no está dispuesta, eternamente, a seguir siendo un gigante
económico y un gusano militar" (Reid, p. 178). Cuando los Estados Unidos
se aprestaban para su invasión de Irak en 2003, Alemania marcó otro hito
histórico. El canciller Gerhard Schroeder denunció la política norteamericana y se unió a Francia para oponerse
a los planes de invasión adelantados por Estados Unidos, manifestando una
oposición a los Estados Unidos después de casi 50 años de cooperación estrecha. Luego, Alemania promovió, entre las demás naciones
europeas, la idea de adoptar planes para una fuerza de defensa europea que
fuese independiente de una OTAN dirigida por los Estados Unidos. Esta tendencia
alemana a cambiar repentinamente no es nueva. Este aliado de Estados Unidos en
la posguerra se perfila ahora como un rival
en potencia. Como ha observado Zbigniew Brzezinski, ex-asesor de seguridad
nacional en la presidencia de Jimmy Carter, una "Alemania cada vez más
poderosa será más difícil de manejar" (El gran tablero de ajedrez, Brzezinski).
Hasta Francia, considerada antes como parte del corazón de Europa, ha comenzado
a buscar aliados para contrarrestar la creciente influencia alemana en Europa.
Europa también está viendo un surgimiento del nacionalismo aguijoneado por la
oleada de inmigrantes provenientes del sur y el oriente y por la actitud de los
dirigentes en el gobierno a entregar más y más de la soberanía a la burocracia
de la Unión Europea. Si todas estas fuerzas llegaren a despertar al "gigante
dormido" del nacionalismo en Alemania, habrá serias consecuencias (ver
Gowan y Anderson, pp. 83–84).
La profecía bíblica muestra que Alemania va a desempeñar un papel clave en el
escenario mundial inmediatamente antes del regreso de Jesucristo. La Biblia
llama a la nación por su nombre antiguo, Asiría (para más información sobre el lugar que ocupa Alemania dentro
de la profecía bíblica, por favor solicite nuestro artículo gratuito titulado ¿Un
cuarto Reich?). Las Sagradas Escrituras muestran que diez naciones en
Europa entregarán sus soberanías a una versión “renacida” del Imperio Romano
(Apocalipsis 17:12–18). Esta potencia, o "bestia", contará con la
ayuda de una figura religiosa destacada y de una organización relacionada con
Roma (Daniel 7:24–25; Apocalipsis 13:11–18). Los líderes de esta potencia o
“bestia” revivida (que también se llama "el rey del norte) van a perseguir
a los cristianos verdaderos. Este poder va a castigar a las naciones
descendientes de Israel que han abandonado los caminos de Dios (Estados Unidos,
Gran Bretaña y otros pueblos del noroeste de Europa). Además, iniciará
operaciones militares en Oriente Medio y contra potencias al norte y al oriente
sobre el continente Eurasiático (Daniel 11:40–45; Oseas 11:1–11). La Biblia
identifica claramente a Asiria, la actual Alemania, como la nación que encabezará
esa potencia en el tiempo del fin. Y en efecto, Alemania está ocupando un lugar
en el escenario mundial que se compagina con lo que la Biblia profetizó hace
mucho tiempo.
Ahora bien, esta federación encabezada por Alemania no conservará el poder por
mucho tiempo. Las profecías bíblicas indican que después de tres años y medio,
Jesucristo al regresar aplastará esta fase final del Imperio Romano revivido
(Daniel 2:44–45: Isaías 10:12–17; 14:24–27). Una vez que el Mesías establezca
el Reino de Dios en la tierra y que las naciones del mundo empiecen a aprender
el camino a la paz, el pueblo alemán utilizará sus muchas aptitudes y
habilidades para servir a toda la humanidad, y Alemana llegará a será una de
las principales naciones en el Mundo de Mañana (Isaías 19:23–25). ¡Estemos
atentos a medida que estas y otras profecías se hacen realidad!