¿Deben los cristianos guardar el sábado?

 Por Richard F. Ames

 

 

¿Puede un cristiano adorar a Dios cualquier día de la semana? ¿O debe apartar algún día especial como santo?

     

Las diferentes religiones apartan diferentes días como días festivos y tiempos de culto. La mayoría de los dos mil cien millones de seres humanos que profesan el cristianismo en el mundo tienen el domingo como su día de culto. Los mil trescientos millones de musulmanes guardan el viernes como su día semanal y millones de judíos observan el sábado, contado del atardecer del viernes al atardecer del sábado.

El día que guardemos ¿tiene alguna importancia? ¿Le importa a Dios cuándo lo adoremos, con tal que lo adoremos? La mayoría de los cristianos profesos se limitan a aceptar lo que sus padres o su iglesia les han enseñado como tradición. Yo hice lo mismo hasta que alcancé la edad adulta. De niño, le pregunté a mi madre: "¿Por qué guardamos el domingo si el cuarto mandamiento de la Biblia nos dice que guardemos el sábado?"  Me dio alguna respuesta vaga, que acepté en ese momento. Ahora, ¿puede usted contestar esa pregunta? ¿Qué día es el día de culto cristiano?

¿De dónde sacó el mundo llamado cristiano la idea de que el domingo es el día de culto cristiano? Quizá se sorprenda mucho usted al saber que algunos grupos religiosos enseñan que sus tradiciones ¡tienen más autoridad que la Biblia! Veamos esta afirmación del teólogo anglicano Isaac William: "¿Dónde nos dicen las Sagradas Escrituras que debemos guardar el primer día?  Allí se nos manda guardar el séptimo día, pero en ninguna parte se nos manda guardar el primero… La razón por la cual santificamos el primer día de la semana en vez del séptimo es la misma razón que nos lleva a guardar muchas otras cosas: no porque la Biblia lo haya mandado ¡sino porque lo ha mandado la iglesia!" (Sermones en el catecismo, vol. 1, pp. 334, 336).

¿Tiene razón este predicador?  ¿Acaso la Biblia, la palabra de Dios, tiene menos peso que las tradiciones de una iglesia? ¿Qué ejemplo nos dio el propio Jesucristo?  Leamos lo que dice la Biblia sobre las prácticas de Jesús al comienzo de su ministerio. "Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer" (Lucas 4:16).
     Sí, ¡Jesús tenía por costumbre rendir culto a Dios en el día de reposo! ¿Qué día de la semana era? La expresión “día de reposo” es una traducción al español de la palabra hebrea shabbat, o sea sábado, como lo indica la versión de Reina-Valera en su nota a pie de la página. Recordemos, pues, que siempre que aparece en la Biblia, la expresión “día de reposo”, es sinónimo de “sábado”. Desde los tiempos de Jesús, y siglos antes, la comunidad judía ha documentado muy cuidadosamente su observancia del sábado como el séptimo día de la semana, día de reposo que se guarda desde el atardecer del viernes hasta el atardecer del sábado. Sabemos por miles de constancias cuidadosamente guardadas que el ciclo semanal de siete días no se ha interrumpido. Los que hoy adoran a Dios en el sábado, lo están haciendo el séptimo día de la semana, ¡el mismo día que guardaba Jesús!

Hagámonos esta pregunta: ¿Acaso Jesús dio su ejemplo de guardar el sábado, y los demás preceptos bíblicos, para que nosotros no tuviéramos que hacerlo? Parece increíble, ¡pero muchos predicadores enseñan precisamente eso! ¿Acaso Jesús dijo a sus seguidores, aunque fuera una sola vez, que hicieran caso omiso de su ejemplo? ¡No! Jesús no solamente guardó los mandamientos sino que nos mandó guardarlos también. Por eso dijo: "Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos" (Mateo 19:17). La respuesta completa de Jesús muestra claramente que se estaba refiriendo a los diez mandamientos.

 

El ejemplo del apóstol Pablo

 

Hemos visto que Jesús guardaba el día sábado. Ahora preguntemos si el apóstol Pablo, quien fue el “apóstol a los gentiles”, lo guardó también o si, por el contrario, nos dio el ejemplo de que los cristianos de origen gentil no tienen que guardar el sábado. Recordemos que Pablo recibió formación de fariseo y como tal, conocía muy bien las Sagradas Escrituras. Estando en Grecia, en la ciudad de Tesalónica, predicó tres sábados seguidos a los judíos en la sinagoga. Notemos que esta era su costumbre, es decir que él predicaba el sábado con regularidad. "Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo " (Hechos 17:2–3).

Vemos, pues, que Pablo predicaba con regularidad el día sábado a los judíos. ¿Y los gentiles? ¿También  a ellos les predicaba los sábados? Veámoslo en la ciudad gentil de Corinto, en Grecia. "Y discutía en la sinagoga todos los días de reposo, y persuadía a judíos y a griegos" (Hechos 18:4). ¡Pablo predicaba a los gentiles el sábado!

Si Pablo pretendiera que los cristianos guardaran el domingo en vez del sábado, sería de esperar que predicara el domingo… o al menos a los cristianos de origen gentil. ¿Acaso lo vemos haciendo tal cosa en la Biblia? Notemos el ejemplo de Pablo en Antioquía, ciudad situada en lo que hoy llamamos Turquía. ¿Qué ocurrió después del sermón que predicó ante judíos y gentiles en la sinagoga aquel sábado? "Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo les hablasen de estas cosas" (Hechos 13:42).

Si Jesús o los apóstoles hubiesen cambiado el día de reposo y adoración de sábado a domingo, esta sería la oportunidad perfecta para que Pablo les dijera a los gentiles: "No tienen que esperar hasta el próximo sábado; nosotros, los cristianos adoramos ahora en el dia domingo. ¡Reúnanse con nosotros mañana!" ¡Pero no lo hizo! ¿Qué dice la Biblia?  El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios" (Hechos 13:44). ¡Pablo impartía sus enseñanzas a los cristianos gentiles el día sábado! También ordenó que los corintios, cuyo origen era gentil, siguieran su ejemplo. Recordemos sus instrucciones: " Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo" (1 Corintios 11:1) o bien “Sigan ustedes mi ejemplo, como yo sigo el ejemplo de Cristo” (Biblia Dios Habla Hoy). Es así como Jesús, Pablo y los apóstoles ¡sentaron el ejemplo para que todos los cristianos guarden el día sábado!

 

¿Por qué cambió?

 

Siendo tan claro el ejemplo de Cristo y sus apóstoles, bien podemos preguntarnos: ¿Cuándo fue que la cristiandad empezó a observar el domingo en vez del sábado o séptimo día como día de reposo? Veamos: "Tertuliano (202 después de Cristo) es el primer escritor que menciona el domingo expresamente como día de descanso: ‘Empero, nosotros (tal como nos lo ha enseñado la tradición), en el día de la Resurrección del Señor debemos guardarnos no solamente de arrodillarnos sino de toda postura y posición de diligencia, difiriendo incluso nuestros negocios, no sea que demos lugar al diablo’" (artículo: "Domingo," Enciclopedia Católica). Eso no fue hasta 202 después de Cristo, ¡más de 170 años después la muerte, sepultura y resurrección del Jesucristo, el Mesías!

Más tarde, en el cuarto siglo después de Cristo, el emperador romano Constantino impuso el domingo como día de culto en todo su imperio. Constantino había sido pagano, adorador del sol. Emitió el siguiente edicto en el año 321 después de Cristo: "En el venerable día del Sol… descansen… todos los magistrados y el pueblo" (artículo: "Legislación dominical", Enciclopedia de religión Schaff-Herzog).

Desobedecer el mandato del emperador podría significar la muerte para los cristianos observantes del sábado. Pocos años después, la Iglesia Romana también dictó un asombroso decreto en el Concilio de Laodicea. En él declaró que "los cristianos no han de ser judaizantes, descansando el sábado, sino que deben laborar ese día, descansando más bien el domingo. Mas si se hallare cualquier judaizante [guardando el sábado de Dios], sea declarado anatema de Cristo" (Historia de los concilios de la Iglesia, p. 316). Los cristianos que guardaban el sábado quedaban tildados de herejes.

Tanto el gobierno como las iglesias se pusieron en contra de los cristianos que guardaban el sábado. No obstante, el auténtico cristianismo del primer siglo, que jamás dejó de seguir el ejemplo de Cristo de guardar el cuarto mandamiento, ha perseverado hasta el día de hoy, pese a las persecuciones. Los anales de la historia demuestran que desde el primer siglo hasta la actualidad, ha habido una continuidad de creyentes que han guardado los mandamientos de Dios y la fe original a lo largo de los siglos. El grupo que publica esta revista es la continuación directa de aquella Iglesia que cumpliendo la promesa de Dios no pudo nunca ser destruida (Mateo 16:18). Si usted desea saber más sobre este tema, no deje de solicitar el Curso Bíblico por Correspondencia de El Mundo de Mañana. Se lo enviaremos gratis a la dirección que usted nos indique. 

 

El sábado: ¿anterior a Moisés?

 

Unos creen que la observancia del sábado se instituyó como costumbre judía en el monte Sinaí, cuando Moisés recibió las tablas de los diez mandamientos. ¿Es así? ¡No! Veamos cómo describe la Biblia aquello que se ha llamado la “semana de la creación”. Leemos que Dios creó al varón y la mujer el sexto día. ¿Y luego? ¿Qué ocurrió el séptimo día? "Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación" (Génesis 2:1–3).

El sábado o día de reposo es un recuerdo de la creación y señala hacia el verdadero Dios y Creador del universo. Tuvo significado especial desde el momento mismo de la creación y sigue teniendo un profundo significado para los cristianos de hoy, quienes ven en el séptimo día un símbolo del reinado de mil años de Jesucristo en la Tierra.

¿Cómo se relacionó Jesús con el sábado? ¿Acaso dijo que Él era Señor del domingo, o que el domingo era el día del Señor?  ¡No!  Jesús dijo: "El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo" (Marcos 2:27–28).  Si Jesús es Señor del día de reposo, o sábado, ¿cuál día es el día del Señor? ¿El domingo? ¡No! El día del Señor es el sábado, como lo dijo el propio Jesús. La expresión “día del Señor” aparece en Apocalipsis 1:10, y allí ni siquiera se refiere a un día de la semana sino al período profético conocido como el día del Señor y que culmina con la segunda venida de Cristo.

El libro de los Hebreos presenta al sábado como un anticipo del reposo milenario de la Tierra además de un recuerdo del reposo de Dios en tiempos de la creación. Respecto de la desobediencia de los antiguos israelitas cuando estaban en marcha hacia la Tierra Prometida, leemos: "Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios" (Hebreos 4:8–9). La palabra griega original para "reposo" en el versículo 9 es sabbatismos, que significa "una observancia del sábado". 

Sí, aun queda un sábado de reposo para el pueblo de Dios, ¡hasta el día de hoy!  Mas cabe preguntar: ¿Se trata de un simple descanso simbólico, o es un verdadero descanso en el día sábado?  Un buen diccionario bíblico, como el Diccionario Bíblico Anchor, aclara que en otros contextos, incluso en escritos seculares griegos que no dependen de este versículo de Hebreos, la palabra sabbatismos significa clara y literalmente "observancia del sábado" o "celebración del sábado". ¡No hay duda de que este versículo plantea en el Nuevo Testamento la observancia literal del sábado por parte de la comunidad cristiana!

Si los cristianos han de suspender su trabajo, tal como Dios suspendió el suyo (Hebreos 4:10), debemos preguntarnos ¿cómo suspendió Dios su trabajo? Las Sagradas Escrituras nos dan la respuesta: “Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día" (Hebreos 4:4).

¡No hay que adivinar nada!  Los cristianos del Nuevo Testamento deben descansar tal como descansó Dios, ¡el séptimo día!  Tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento le dan al cristiano ejemplos e instrucciones claras en el sentido de santificar el sábado. Si nosotros consideramos que nuestra autoridad es la Biblia y no alguna tradición eclesiástica que pretende valer más que la Biblia, ¡entonces no tenemos más opción! ¿Cuál, pues, es la autoridad que rige nuestra vida?

 

¿Escrituras o tradición?

 

Ya leímos la afirmación clara de un teólogo anglicano en el sentido de que fue la tradición eclesiástica, y no las Sagradas Escrituras, lo que impuso la observancia del domingo en lugar del sábado. Otros teólogos se muestran de acuerdo. El conocido teólogo católico cardenal James Gibbons escribió en su libro La fe de nuestros padres, una afirmación contundente: "Mas se puede leer la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis sin encontrar un solo renglón que autorice la santificación del domingo. Las Escrituras imponen la observancia religiosa del sábado, día que nosotros jamás santificamos". Gibbons reconoce que si nuestra autoridad es la Biblia, entonces no tenemos bases para guardar el domingo. Las Sagradas Escrituras, dice, imponen "la observancia religiosa del sábado". Gibbons reconoce que fue el Concilio de Laodicea en el siglo cuarto después de Cristo, y no las páginas de la Biblia, lo que llevó al mundo llamado cristiano a pasar del sábado o séptimo día a la observancia del día domingo.

De modo similar, un conocido ministro de la Iglesia Bautista del Sur, Harold Lindsell, quien fue editor de la revista “Cristianismo hoy”, escribió: "No hay nada en las Escrituras que nos exija guardar el domingo en vez del sábado como día santo".

En vista de todo aquello, ¿qué debemos hacer nosotros?  Hay que estudiar la Biblia y decidir si uno está dispuesto o no a vivir de "toda palabra que sale de la boca de Dios”, como nos dice Jesús en Mateo 4:4 y Lucas 4:4. Jesús dijo que Él es el Señor del sábado. Guardó el sábado con regularidad y nunca quebrantó la ley. Él mismo declaró: “Yo he guardado los mandamientos de mi Padre" (Juan 15:10). ¿Seguirá usted el ejemplo de Jesucristo y las instrucciones de la Biblia? ¿O va a oponerse a ellos con miras a seguir la tradición de los hombres?

Si aún tiene usted cualquier duda sobre qué día es el día de reposo cristiano, lea lo que dice la Biblia sobre el futuro Reino de Dios, cuando Jesucristo gobernará a todas las naciones del mundo. “Porque así como perdurarán en mi presencia el cielo nuevo y la tierra nueva que yo haré, así también perdurarán el nombre y los descendientes de ustedes -afirma el SEÑOR-. Sucederá que de una luna nueva a otra, y de un sábado a otro, toda la humanidad vendrá a postrarse ante mí -dice el SEÑOR-.  (Isaías 66:22–23, Nueva Versión Internacional).

En el Reino de Dios, todos guardarán el sábado o séptimo día. Será un mundo extraordinario y maravilloso. Los verdaderos cristianos, en su culto a Dios, están viviendo un anticipo de esa época en nuestros días. h

 

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