Navidad, cruces y huevos de Pascua
Por John
Ogwyn
Después
que el diluvio destruyó la civilización, ¿aprendió realmente la humanidad la
lección? La historia nos muestra que poco menos de un siglo después del
diluvio, la humanidad empezó una vez más a forjar sistemas alejados de Dios.
La
rebelión contra el gobierno de Dios y la introducción de falsas religiones como
un medio de apoyo a la rebelión vino a ser la característica esencial de la
“civilización”. El nombre de Babilonia, ciudad construida por Nimrod, se
utiliza en el libro del Apocalipsis para representar la rebelión de la
humanidad contra Dios en el tiempo del fin. La torre de Babel constituye la
cuna de la civilización después del diluvio.
Menos
de un siglo después del diluvio, la humanidad reanudó su abierta rebelión
contra el Creador. El instigador de este empeño fue Nimrod, hijo de Cus. Según
las Escrituras, Nimrod edificó la antigua ciudad de Babel [Babilonia] (Génesis
10:10). Trató de formar un reino mediante el cual pudiera gobernar a toda la
humanidad.
Aunque
Nimrod empezó su reino en Babel, luego se extendió hasta Asiria, donde edificó
Nínive y otras ciudades asirias (vs. 11-12). La ciudad de Cala en la actualidad
lleva su nombre, Nimrud. El profeta Miqueas se refiere a Asiria como “la tierra
de Nimrod” (Miqueas 5:5-6), una nación agresiva empeñada en conquistar al mundo
de aquel entonces y, como lo demuestran las profecías de Miqueas, estará
haciendo lo mismo cuando Jesucristo regrese.
“...por
leyendas relacionadas con él que se conservan en literatura sumeria, asiria y
otras posteriores; se confirma ampliamente por tradición lo que dice el
Génesis. Por esto muchos eruditos lo identifican con Sargón de Agade, aprox.
2300AC, quien fue un gran guerrero y cazador y gobernante de Asiria” (The
Illustrated Bible Dictionary, vol 2, Tyndale, 1980 pág. 1088). Las historias y tradiciones acerca de su
agresividad y ansia de poder lo convierten en un ejemplo perfecto de los reyes
guerreros de Asiria.
La
historia de Nimrod y sus métodos, y la forma como afectaron a toda la humanidad
de la época, se conserva en los anales de muchas civilizaciones antiguas.
Buscando en las leyendas conservadas por esos pueblos, encontramos muchos
detalles sobre este hombre y su legado. Fue llama-do Osiris por los egipcios y
Tamuz por los babilonios. La mayoría de las costumbres religiosas del mundo
antiguo pagano provienen del culto a Nimrod.
Babilonia
dio origen a la civilización posterior al diluvio y la religión que comenzó se
convirtió en la base de las falsas religiones del mundo. La religión de los
misterios babilónicos fue muy conocida en la antigüedad y, según Apocalipsis
17, será muy activa y poderosa en el tiempo del fin. ¿Cuáles eran las características
de esa religión?
Los
misterios babilónicos se remontan hasta los días de la reina Semíramis de
Babilonia. Fue la bella pero abandonada Reina de Babilonia que vivió durante el
siglo que siguió al diluvio. Fue la madre de Nimrod pero después se convirtió
en su esposa. En el desarrollo de la religión de los misterios desempeñó un
papel tan importante que llegó a ser adorada como la gran madre. Su hijo Nimrod
fue también adorado con ella y juntos formaron el tema de adoración popular de
“la madre y el hijo”. Semíramis también fue conocida mundialmente como la Reina
del Cielo.
La
historia secular relata que después de los sucesos de la torre de Babel, Nimrod
huyó a Egipto donde intentó reconstruir su desmantelado imperio. Varios años
después fue asesinado. A raíz de su muerte, Semíramis propagó la idea de que el
hijo que iba a tener en el siguiente diciembre era el renacimiento de Nimrod.
El solsticio de invierno, que ocurría antiguamente cerca del 25 de diciembre,
era el día más corto del año en el hemisferio norte y señalaba el momento en
que los días comenzaban de nuevo a alargarse. Al asociar a Nimrod con el dios
Sol, Semíramis proclamó ese día como el cumpleaños del Sol. El árbol de hoja
perenne, símbolo de la vida en medio de la muerte del invierno, empezó a
relacionarse en esta celebración como símbolo del renacimiento de Nimrod.
“Es
así como de Asiria, Egipto y Grecia tenemos un cúmulo arrollador de pruebas que
de-muestran que el niño que se adora en brazos de la diosa madre en todos esos
países como Ninus o Nin, ‘el hijo’, era Nimrod, el hijo de Cus. Un hecho aquí,
o un incidente allá, puede haber sido tomado de algún héroe posterior; pero es
imposible dudar que el prototipo fue el niño Nimrod, el gran original” (The Two
Babylons, Alexander Hislop, pág. 50).
¿De
dónde han venido las costumbres y tradiciones que han servido a la humanidad
para formar su civilización y sus religiones? Puede demostrarse claramente que
muchos de los días festivos y símbolos asociados con el cristianismo moderno no
tienen su origen en el ejemplo de Cristo y sus apóstoles sino en el antiguo
paganismo. Muchas personas, que conocen los hechos históricos, dirán que eso no
tiene ninguna importancia, porque: “lo hacemos en honor a Cristo”. Pero la
pregunta que debe hacerse es: ¿Qué dice Dios al respecto?
Árboles de
navidad, cruces y huevos de pascua
¿De
dónde provienen los símbolos religiosos comunes que han penetrado al
cristianismo mundial?
¿Tienen
su origen en la Biblia? ¿Existe alguna constancia de que los primeros
cristianos se colgaran cruces al cuello o pusieran árboles de navidad? De no
ser así, entonces, ¿de dónde salieron esas y otras costumbres?
Lo que hoy en día se conoce como el “árbol de
Navidad” ya estaba en uso 2.000 años antes del nacimiento de Cristo. En
Babilonia era la palmera y en Roma el abeto. Era el antiguo símbolo del
renacimiento del pagano dios salvador. Lo que se celebraba como la Saturnalia
en la antigua Roma vino a “cristianizarse” como la “navidad de Cristo” en el
siglo cuarto de nuestra era. Como se explica a menudo durante el mes de
diciembre en artículos de periódicos, prácticamente todos los adornos asociados
con la celebración de la navidad fueron utilizados muchos siglos antes del
nacimiento de Cristo.
A
principios del siglo cuarto, luego de una alianza con el emperador Constantino,
la iglesia conocida como cristiana buscó la forma de atraer las masas del
Imperio Romano. Pero aquellas gentes no querían cambiar la vida y costumbres
que habían seguido sus antepasados. Muchos, sin embargo, fueron atraídos por
algunos aspectos de la cristiandad. El resultado fue que a las populares
festividades romanas se les pusieron nombres de origen cristiano y se moderaron
algunos de los aspectos más indecentes. Esta gente se convirtió al
“cristianismo” pero sin dejar sus festividades ni sus costumbres y siguieron
haciendo las mismas cosas en las mismas fechas, pero con diferente nombre.
¿Qué
sabemos sobre el huevo de pascua? “Debemos remontarnos de nuevo a Semíramis y
sus misterios... Las palabras ‘huevo’ y ‘casa’ son muy similares en hebreo y
caldeo. Así la casa o arca de Noé flotando sobre las aguas, vino a ser el
‘huevo’. ‘Se dice que un huevo de enormes dimensiones cayó del cielo sobre el
río Éufrates... de allí salió Venus, quien después llegó a ser la diosa de los
asirios’ (Hyginus’ Fabulae, pág. 148-149); llamada Astarte [‘Easter’ palabra
inglesa que significa ‘pascua florida’, se deriva del nombre de Astarte]. Los
poemas clásicos están llenos de fábulas sobre el huevo místico de los
babilonios. Este fue el origen del huevo de pascua que primero fue una
conmemoración de la llegada (nacimiento) de la futura madre del dios Sol
después del diluvio” (Satan’s Great Deception, C. Paul Meredith, 1953 pág.
85-86).
¿Qué
sabemos sobre la cruz y cuál es su importancia? Posiblemente no hay un símbolo
que represen-te más al cristianismo. Pero, ¿es realmente cristiano? La cruz con
varias y ligeras modificaciones fue un símbolo muy común en la antigüedad
pagana. La forma original de la letra caldea tau o “T” era como la cruz actual
y precisamente era la inicial de Tamuz, el dios Sol. Esta se marcaba en la
frente de quienes se iniciaban en la antigua religión de los misterios. Las
vírgenes vestales de la antigua Roma lucían la letra tau suspendida de una
cadena alrededor del cuello, como lo hacen muchos en la actualidad.
En
Egipto se le llamó ansada y se consideraba símbolo de la inmortalidad. Es
motivo común en el arte religioso egipcio y en otros pueblos que recibieron su
influencia. Hace pocos años, unos arqueólogos excavando cerca de las ruinas de
Samaria encontraron el antiguo emblema de la idólatra reina Jezabel de Israel.
El símbolo prominente en ese emblema era la antigua cruz ansada.
No
hay ninguna instrucción bíblica de utilizar el instrumento de tortura romano
como símbolo religioso. Y no hay indicio alguno de que lo usaran en esa forma
en los primeros años del Nuevo Testamento. De hecho, pasaron más de doscientos
años después de Cristo antes de que se introdujera ese símbolo pagano en el
culto de lo que hoy se llama cristianismo.
Estos
fragmentos han sido tomados del Curso Bíblico por Correspondencia de EL Mundo
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