Dios, la religión
y la Unión Europa
Douglas S. Winnail
Fuerzas poderosas están trabajando juntas con la esperanza de lograr la
unificación política europea en este decenio. Alemania va a encabezar este esfuerzo
durante su período de seis meses al timón de la Unión Europea en la primer
mitad de 2007. El Vaticano también hace sentir su peso e influencia en el
empeño por acercar a las naciones de Europa en una unión más estrecha. Desde
hace mucho tiempo está escrito en las profecías bíblicas, que inmediatamente
antes del final de esta era, el mundo verá el renacer de una poderosa entidad
en Europa, la cual surgirá de las raíces del Imperio Romano (Daniel 2:40–45).
Este renacimiento recibirá ayuda de una iglesia dirigida por una figura
religiosa de gran influencia (Daniel 7:7–8; Apocalipsis 13; 17). Estas
profecías están cobrando vida en los sucesos de los titulares que anuncian las
noticias ¡de hoy!
En enero de este año, cuando Alemania comenzó su más reciente período en
la presidencia de la UE la canciller Ángela Merkel dijo que esperaba aprovechar
el cargo para promover una mayor unidad política en Europa y para revivir la
constitución de la UE que quedó archivada en 2005, rechazada por los votantes
franceses y holandeses. Los informes de prensa coinciden en afirmar que
"Alemania aprovechará su presidencia de la UE para librar una ofensiva en
favor de una versión completa de la constitución europea ahora archivada"
(The Times, 4 de diciembre de 2006). Hasta la fecha, 18 naciones han ratificado
la constitución. Sin embargo, para oficializarse, el documento requiere la
aprobación unánime de todas las naciones de la UE. Si bien Alemania y Francia han cooperado en el pasado para forjar
la UE, ahora Alemania se ve renuente a esperar a los franceses. La Sra. Merkel
ha dicho que "Alemania tiene otros amigos además de Francia". Por su
parte, el primer ministro italiano, Romano Prodi, comentó en un discurso en
Berlín: "Dado el papel que hemos desempeñado en el pasado y que seguimos
desempeñando hoy, los italianos y los alemanes, juntos, tenemos el deber
histórico y, yo diría moral, de asumir la responsabilidad de reiniciar el
proceso de integración política e institucional" (www.socialistgroup.eu).
El Sr. Prodi instó a sus oyentes en "a ser osados" y a "hacer
algo valeroso" al "lanzar de nuevo nuestro proyecto común" (Op. cit.).
Al hablar en un congreso en Portugal, Prodi proclamó que "2007 debe ser el
año para el relanzamiento de Europa". Un diplomático alemán, observando la
debilidad de los actuales dirigentes europeos, dijo que Alemania "puede
hacer avanzar esto más rápidamente de lo que se piensa" (Op. Cit.).
Los próximos años pueden resultar cruciales para Europa y el mundo. Un
perito afirma: "Los líderes de Francia y Alemania han acordado un nuevo
calendario para tratar de revivir la constitución de la UE… Los dos líderes
[Jacques Chirac y Ángela Merkel] acordaron… que se retomará el tratado
constitucional durante la presidencia de Alemania… Bajo la presidencia
francesa, en la segunda mitad de 2008, el proceso de discusión se llevará a su término
y se tomarán decisiones concretas" (euobserver.com) Chirac dijo que él
"confía en que la presidencia alemana guíe el barco en la dirección
acertada " (Op. cit.). El ministro alemán de relaciones exteriores
Frank-Walter Steinmeier ha declarado: “Necesitamos una constitución lo antes
posible… para que podamos beneficiarnos de una mejor representación en asuntos
de política externa y seguridad”. Steinmeier también "indicó que Berlín
presentará un ‘plan estratégico’ para la ratificación de la constitución al
final de su presidencia, a comienzos del verano de 2007". En una palabra,
lo que significan todas estas negociaciones es que "Alemania desea que la
constitución de la UE esté ratificada para 2009" (Op. cit.).
En los 50 años desde que se firmó el Tratado de Roma en 1957, los
dirigentes europeos han intentado forjar una Europa unida sobre el fundamento secular
de los tratados y reglamentos económicos. Sin embargo, estos esfuerzos no han
logrado cumplir su cometido. Ahora los esfuerzos incluirán otro factor; la religión.
La canciller Merkel "se ha pronunciado en favor de una referencia a Dios en
la constitución… Es la primera vez que Berlín se ha pronunciado a favor de una
referencia cristiana en la constitución de la UE" (euobserver.com, 26 de mayo
26 de 2006). La Sra. Merkel, hija de un pastor protestante, reiteró su parecer
luego de una audiencia con el Papa Benedicto XVI, nacido en Alemania:
"Recalqué mi opinión de que precisamos una identidad europea en la forma
de un tratado constitucional y pienso que debe estar vinculada con el
cristianismo y Dios, ya que el cristianismo ha forjado a Europa de un modo decisivo".
Alemania debe hallar apoyo en este empeño en los países que son
predominantemente católicos, como España, Italia y Polonia, los cuales
respaldaron un intento anterior por referirse al cristianismo y a Dios en la
constitución.
El recurrir al poder unificador de la religión no es sorpresa. Jacques
Delors, antes presidente de la Comisión Europea, vio la necesidad de que los
forjadores de Europa "le den un alma a Europa, para dotarla de
espiritualidad y significado" (cec.kek.org). Con miras a aprovechar el poder
de la religión para revivir la constitución y recomenzar el proceso de
integración europea, la Conferencia de Iglesias Europeas se ha comprometido a “contribuir
a la construcción de una Europa donde podamos sentirnos en casa y de la cual
podamos sentirnos orgullosos. Las Iglesias, junto con sus organizaciones y agencias,
están prontas a convertirse en socias de las instituciones políticas europeas”
(Op. cit.). Un comisionado de la Unión Europea, Jan Figel, dijo ante un grupo
de 60 dirigentes religiosos europeos que “las instituciones europeas necesitan
permanecer en constante diálogo con las iglesias, las comunidades de la fe y la
sociedad civil" (christiantoday.com). Los obispos europeos han formado un
grupo muy visible, compuesto casi enteramente de católicos, para instar a que
se incluya una referencia al cristianismo y para abogar por "una
declaración política de los valores y los anhelos de la UE" en Berlín el
25 de marzo de 2007, día que marca los 50 años desde el Tratado de Roma que
echó los cimientos para la UE actual (euobserver.com). El texto de los obispos
dice: “La impronta cristiana sobre el proyecto europeo ha sido un hecho
indiscutible… los padres de la unión… se guiaban por principios como los
derechos humanos, el imperio de la ley, la solidaridad, la subsidiaridad… y la
democracia… estos principios corresponden a la enseñanza social católica".
Todos los inmigrantes que vengan a Europa estarán obligados a conformarse a
estos principios” (Op. cit.).
Los esfuerzos cada vez más patentes de los personajes religiosos, especialmente
los dirigentes católicos, por revivir la constitución europea después que fue
rechazada por los votantes franceses y holandeses y que fue declarada
"muerta en el agua" por varios dirigentes políticos, calza con
profecías sobre el fin de esta era, que han sido un misterio para muchos desde tiempos
atrás. El apóstol Juan escribió sobre una bestia (una entidad política,
económica y militar) que recibe una herida mortal, la cual se sana sorpresivamente,
y sobre una bestia parecida a un cordero (una entidad religiosa) que cumple un
papel en la curación de la herida, da vida a la primera bestia y hace que el
mundo entero la adore (Apocalipsis 13:1–15). Juan también revela que los
líderes políticos asociados con esta bestia tendrán tratos íntimos con una gran
organización religiosa que promueve e influye en esta potencia bestial del
tiempo del fin (Apocalipsis 17:1–2). Si se revive la constitución europea, y si
las naciones de Europa reanudan su marcha hacia la unión política, ello bien
podría atribuirse al poder de la religión. La iglesia católica, que cumplió un
papel especial en la coronación de los emperadores del Sacro Imperio Romano, se
encuentra de nuevo en una posición clave para ayudar a los europeos en su
búsqueda de unidad, ¡y para hacer que las profecías antiguas cobren vida!