Como estudiante del Curso Bíblico por Correspondencia,
muy pronto llegará a darse cuenta de que existe alguna diferencia entre usted y
la gran mayoría de la gente del mundo.
Entre usted y todos aquellos que no sienten la necesidad de saber por
qué estamos aquí y mucho menos llegar a saber lo que la Biblia realmente
enseña. Evidentemente, al haber
solicitado este curso, es porque desea saber algo más. O posiblemente se encuentre entre aquellos
a quienes Dios está llamado en estos tiempos para que le sean fieles a pesar de
vivir dentro de esta sociedad pecadora y espiritualmente enferma. (Mateo 22:14;
Apocalipsis 17:14).
El señor John Ogwyn, ministro de larga trayectoria y actualmente
evangelista, utilizando su vasta experiencia nos ha legado esta primera lección
y la mayor parte del presente curso bíblico.
Como todo un profesor nos presenta las verdades de Dios en un lenguaje
claro y vibrante que facilitará el camino para comprender los misterios de la
Biblia.
De esta manera, convirtiendo el estudio en un deleite, se
nos garantiza un excelente aprovechamiento.
Los temas normalmente se presentan como interrogantes,
haciendo entonces necesario que cada uno de los participantes localice en su
propia Biblia las escrituras citadas.
Por sí mismo podrá obtener entonces las respuestas y comprobar en la
misma Biblia las enseñanzas de Dios.
Recordemos que Dios desea que sus hijos seamos como los de Berea,
quienes "recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día
las Escrituras para ver si estas cosas eran así" (Hechos 17:11).
Ya se trate de un principiante, o de alguno que teniendo
entendimiento de la verdad, nunca antes haya comprobado por sí mismo lo que se
le ha enseñado, o aquel que simplemente desea reforzar sus conocimientos
adquiridos, todos tendrán la oportunidad de APRENDER y CRECER; lo cual
dependerá, por supuesto, del interés y el esfuerzo que se ponga en el estudio.
Por experiencia podemos recomendar, para obtener una
mayor ventaja en el aprendizaje de la verdad, escribir en forma completa cada
una de las escrituras que se citan en las lecciones y aun copiar las
preguntas. Tal vez esto signifique
mucho trabajo, pero la Biblia dice que Dios recompensa a quienes le buscan con
diligencia (Hebreos 11:6). Conforme
estudie con dedicación las lecciones, encontrará mayor motivación tanto en el
estudio como en la oración, se sentirá más cerca de Dios aprendiendo de su Palabra
y de su plan para la humanidad. ¿Acaso
existe una mejor recompensa y un mejor aprovechamiento de nuestro tiempo y
esfuerzo?
Sinceramente esperamos que se inicie en este curso con
verdadero interés, profundizando paulatinamente en el conocimiento del mayor
regalo de Dios para la humanidad: la
Santa Biblia.



Claves
para entender la Biblia ¡La clave principal para entender la Biblia es una buena actitud! Dios dice al respecto: “Miraré a aquel que es pobre y
humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra” (Isaías 66:2). Se requiere una actitud reverente y
dispuesta a aprender el temor de Dios, con sincera humildad de espíritu,
reconociéndolo como el Ser más poderoso que existe. “El temor del Eterno es el principio
de la sabiduría...” (Proverbios 9:10).
Debemos estar dispuestos a que Dios nos corrija y a aceptar sus
enseñanzas. La segunda clave es obedecer
a Dios. “Buen entendimiento
tienen todos los que practican
sus mandamientos” (Salmos 111:10).
La madurez espiritual será el resultado de aplicar los principios
de la ley de Dios en todos los actos y decisiones (Hebreos 5:12-14). La tercera clave es dejar que la Biblia se interprete a sí misma, cada versículo debe explicarse
dentro del contexto de toda la Escritura. “Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación
privada” (2 Pedro 1:20). Dios
inspiró la Biblia como un todo y cada versículo debe ser entendido
comparándolo con los demás versículos sobre el mismo tema. El entendimiento se debe ir
edificando como quien arma un rompecabezas, uniendo las diferentes piezas
extraídas de los diferentes libros:
“Mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras
renglón, línea sobre línea, , un poquito allí, otro poquito allá” (Isaías
28:10). La cuarta clave es iniciar todo estudio con los versículos más claros sobre el
tema. Una vez entendidos los
versículos más claros, éstos nos ayudarán a comprender las escrituras
difíciles o complejas. Muchas
veces nos podrá sacar de dudas consultar diferentes versiones de la
Biblia y utilizar un buen diccionario para buscar varios significados de
una misma palabra.
Conforme vaya terminando las
lecciones, trate de conservarlas en un archivador. Adjunte todas las notas que haya tomado, las respuestas a las
preguntas que haya copiado de la Biblia y sus propias ideas o comentarios.
Para
tratar de dar mayor profundidad a los temas que se estén estudiando, con
frecuencia incluiremos comentarios a tecnicismos necesarios, y ofreceremos
artículos o folletos adicionales.
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¡Un libro de actualidad!
La
mayoría de la gente da por un hecho que la Biblia no es más que un libro
antiguo que trata sobre historias y personajes del pasado. Sin embargo, usted constatará la gran
importancia que tiene para los tiempos modernos y la precisión con que describe
la actualidad mundial.
Jesucristo
reveló de antemano las noticias para hoy y el estado del mundo en los años que
precederían a su retorno a la tierra para instaurar el Reino de Dios. La Biblia es mucho más que un libro de
poesías e historias antiguas, ¡es un libro de actualidad!
1.
1.
¿Le fue advertido alguna vez al profeta Daniel que no entendería lo que
estaba oyendo y que sus escritos permanecerían sellados hasta el tiempo del
fin? (Daniel 12:8-9).
2.
2.
¿Quiénes podrán entender, durante el tiempo del fin, lo que escribió
Daniel? (Daniel 12:10).
3.
3.
Según Salomón, ¿cuál es el principio de la sabiduría? (Proverbios
9:10).
4.
4.
Compruebe la definición bíblica de “temor de Dios” en los siguientes
versículos: Proverbios 8:13, 15:33 y
16:6. Observe que no hay ninguna razón
para confundir “temor” con “miedo”.
5.
5.
¿Existe alguna recomendación en la Biblia para entender la Palabra de
Dios? (Salmos 111:10).
6.
6.
¿Le preguntaron alguna vez los discípulos a Jesús acerca del “fin de
este mundo”? (Mateo 24:3; Biblia de Jerusalén) o “de este siglo” (otras
versiones). La palabra “mundo” o
“siglo” en este versículo fue traducida de la palabra griega aiön, que significa “era” o “espacio de
tiempo”. Para referirse a la tierra en
griego se utilizan las palabras kosmos o
gë.
7.
7.
¿Conoce Dios el futuro y lo revela en su Palabra? (Isaías 46:9-11).
8.
8.
En su respuesta a los discípulos ¿nos enseña Jesús a observar los
sucesos para tener una idea del tiempo de su regreso? (Mateo 24:32-33).
9.
9.
¿Creía el apóstol Pablo que “el día del Señor” tomaría por sorpresa a
los verdaderos cristianos “como ladrón en la noche”? O por el contrario, ¿estarían bien informados en relación a los
tiempos en que estaban viviendo? (1
Tesalonicenses 5:1-5; especialmente el versículo 4).
10.
10. Sin
embargo, aparte de Dios el Padre, ¿podrá alguien más saber la fecha exacta del
regreso del Mesías? (Mateo 24:36).
Organización de la Biblia
Los manuscritos hebreos y griegos
de la Biblia se conservan en un orden inspirado por Dios. Mientras que las versiones en las lenguas
modernas que incluyen los mismos libros canonizados, no tienen la misma
distribución. Esto dificulta observar
la organización divina.
El Antiguo Testamento se compone
de tres partes y el Nuevo Testamento de cuatro. Así la Biblia consta de siete partes. Siete es el número de Dios para indicar perfección o algo
completo. Desde la antigüedad, los
judíos contaban 22 libros en lo que hoy se conoce como el AT. Si le agregamos los 27 del NT, tendremos un
total de 49 libros. Siete veces
siete. Aquí sí se pone de manifiesto
la mano de Dios en la organización de este extraordinario libro.
¿Es la Biblia la historia de la
búsqueda de Dios
por parte del hombre?
Muchos críticos
afirman que la Biblia no es otra cosa que la historia de la búsqueda humana de
Dios. Sin embargo, la misma Biblia
afirma ser la revelación de Dios para el hombre. Nuestro Creador, siendo un Dios de amor, quiere que lo
conozcamos.
¿Es la Biblia de inspiración divina? ¿Se puede verificar su exactitud histórica?
Veamos que dice la Biblia de sí misma.
1.
1.
Según el apóstol Pablo, ¿cuál es el origen de la
Escritura? (2 Timoteo 3:16).
2.
2.
¿Qué significa “inspirar”? Sírvase verificarlo en un diccionario. En el texto griego la palabra es theopneustos, que significa “Soplo
de Dios.”
3.
3.
De acuerdo con las palabras de Jesucristo, ¿cuál
es la guía para la vida del hombre?
(Mateo 4:4).
4.
4.
Jesús explica qué es la verdad y qué es lo que
santifica al hombre. Véase Juan 17:17.
5.
5.
¿Es el relato de la creación en Génesis verdadero,
como todo el conjunto de la Biblia?
(Salmos 119:160).
6.
6.
¿Acepta Jesucristo como verdadera la historia de
Noé y del diluvio universal? (Mateo
24:37-39; Lucas 17:26-27).
7.
7.
¿Considera Jesucristo la experiencia de Jonás, en
el vientre del gran pez, como un hecho auténtico? (Mateo 12:40).
8.
8.
¿Se menciona la existencia de Adán en el Nuevo
Testamento como un hecho verdadero?
Léanse las siguientes escrituras:
Lucas 3:38; Romanos 5:14; 1 Corintios 15:45; 1 Timoteo 2:13; Judas 14.
9.
9.
Los judíos han conservado las Escrituras hebreas
que se suelen llamar el Antiguo Testamento en tres grupos de libros: la ley, los profetas y los salmos. ¿Estuvo Jesús en sus días conforme con esa
manera de organizar las escrituras?
(Lucas 24:44-45).
10. 10. ¿De dónde proviene la inspiración de aquellos hombres
encargados de escribir la Biblia? (2
Pedro 1:21).
Muchos
relatos y datos bíblicos fueron confirmados por descubrimientos arqueológicos
efectuados durante los decenios de 1960 y 1970. Tanto que en su edición del 24 de agosto de 1981, la revista U. S. News and World Report afirmó que
tales descubrimientos “...confirman que la Biblia es históricamente más exacta
de lo que muchos eruditos piensan.”
A pesar de que durante mucho tiempo los
críticos han desechado los relatos bíblicos sobre la destrucción de Sodoma y
Gomorra y aun dudado de la existencia misma de estas ciudades, ahora, “dos
renombrados arqueólogos norteamericanos, Walter E. Rast y R. Thomas Schaub,
consideran haber encontrado las ruinas de esas ciudades y de otras tres a las
que se refiere el Génesis como `las ciudades de la llanura’. Las ruinas fueron halladas en la zona que
indica la Biblia, muy cerca del Mar Muerto.
Al menos tres de ellas parecen
haber sido destruidas por fuego.
El relato bíblico afirma que Dios hizo llover azufre y fuego desde los
cielos” (USN&WR, 24 Sep. 81, pág.
38-39).
Durante la excavación de la antigua
ciudad de Ebla, en el norte de Siria, fueron halladas unas tablas de arcilla
con inscripciones cuneiformes que una vez descifradas por el profesor italiano
Giovanni Pettinato, demostraron la existencia de las ciudades de Sodoma y
Gomorra, pues hacían referencia a transacciones comerciales con esas ciudades y
además confirmaron otros relatos bíblicos.
De la revista Time tomamos el
siguiente comentario: “Los hallazgos
en Ebla pueden tener un impacto aún mayor porque demuestran, desde la misma
región donde se produjo la Biblia, la existencia de complejos y extensos
escritos ya mucho antes de Moisés, y aun de Abraham. Estos datos contradicen a muchos eruditos quienes se refieren a
Abraham como a un personaje legendario, una especie de Rey Arturo oriental, y
que consideran que las historias sobre Abraham y otros patriarcas solo pudieron
haber sido escritas unos 1000 años después de ocurridas. Después de los descubrimientos de Ebla, la
Biblia debe tomarse mucho más en serio como un documento histórico” (21 Sep.
81, pág. 77).
En las tablas de Ebla también se hace
mención del éxodo del pueblo de Israel desde el punto de vista egipcio. El destacado egiptólogo Hans Goedicke de la
Universidad Johns Hopkins, afirma que una de las tablas de Ebla no solo hace
referencia al éxodo sino que además lo sitúa aproximadamente en el año 1475 ac.
Esta fecha coincide con el tiempo establecido por la Biblia, pero se
aleja como doscientos años de lo que han opinado los eruditos.
Muchas teorías afirman que los libros
que tradicionalmente se atribuyen a Moisés son obra de varios autores. Una de ellas es la hipótesis JEDP, teoría
propuesta por reconocidos críticos sobre el libro del Génesis, en la que
afirman que este libro es el producto de muchos autores a lo largo varios
siglos. Sin embargo, informó la
revista Time, que el erudito bíblico
Yehuda Radday del Instituto Tecnológico de Israel en Haifa, dirigió durante
cinco años un estudio computarizado sobre el libro del Génesis y la conclusión
fue que pertenecía a un solo autor. El
profesor Radday, junto con otros tres estudiosos, analizaron 56 criterios de
expresión lingüística ajenas al control consciente del autor, y llegaron a la
conclusión de que el Génesis es obra de un solo autor.
Podríamos citar muchos otros ejemplos,
mas lo único que podríamos encontrar a la luz de los estudios científicos
serios, es que quienes están equivocados son los críticos, no la Biblia.
Los libros de la Biblia

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PRIMERA LECCIÓN
TERCERA
PARTE
¿Tiene aún validez
el Antiguo Testamento?
Muchos afirman que el único valor actual del Antiguo
Testamento es su contenido histórico o tal vez lo inspirador de sus
poemas. No obstante, si nos basamos en
lo que la misma Biblia afirma, descubriremos que tanto los textos hebreos [AT]
como los griegos [NT] se entrelazan, formando un conjunto inseparable y
esencial para la comprensión de la Palabra de Dios.
1. 1.
Cuando Timoteo llegó a ser adulto, el Nuevo Testamento se estaba apenas
escribiendo. Entonces, ¿a cuáles
Escrituras se refirió Pablo cuando le recordó a Timoteo que las sabía desde su
infancia? (2 Timoteo 3:14-17).
2. 2.
¿Se refería entonces Pablo al Antiguo Testamento, cuando le dijo a
Timoteo que era útil para enseñar, para corregir, para instruir en justicia?
(V. 16).
3. 3.
¿Cuál es la definición bíblica de “justicia”? (Salmos 119:172).
4. 4.
¿Provienen los diez mandamientos del Antiguo Testamento de Dios o de
Moisés? Verifíquelo en las siguientes
escrituras: Éxodo 19:7; 20:1; 24:4,12;
Levítico 26:46; Deuteronomio 4:5.
5. 5.
¿Considera acaso el apóstol Pablo los ejemplos consignados en el
Antiguo Testamento como válidos y útiles en la actualidad? (1 Corintios 10:6,
11).
6. 6.
¿Contiene el Antiguo Testamento enseñanzas acerca de la salvación
mediante Jesucristo? (2 Timoteo 3:15).
7. 7.
¿Encontró el eunuco etíope el mensaje de salvación en el Antiguo
Testamento? (Hechos 8:27-35).
8. 8.
¿Pudo el etíope entender plenamente el Antiguo Testamento sin la
explicación de lo revelado en el Nuevo, lo cual hizo verbalmente Felipe?
(Hechos 8:35).
9. 9.
La conservación del Antiguo Testamento le fue confiada a los
judíos. Sin embargo, ¿entienden ellos
plenamente el mensaje revelado en esas Escrituras? 2 Corintios 3:13-18).
10. 10. ¿Qué vino
a hacer Jesucristo a la tierra en relación con el Antiguo Testamento? (Mateo
5:17-18)
Las
versiones de la Biblia que tenemos en las lenguas modernas son traducciones de
las lenguas en que originalmente fue escrita.
El Antiguo Testamento fue escrito principalmente en hebreo y algunas
porciones de los últimos libros en arameo; mientras que el Nuevo Testamento se
escribió originalmente en griego.
Dios
le confió la preservación del Antiguo Testamento a la comunidad judía (Romanos
3:1-3). Los escribas llamados
Masoretas, conservaron fielmente en manuscritos las Escrituras Hebreas cuyo
nombre oficial es el Texto Masorético.
Esos escribas mantuvieron rigurosamente
la exactitud de los textos; a tal grado que tenían contadas las palabras y
letras de cada libro y sabían qué letra o palabra quedaba en el centro de cada
rollo. Al hacer una copia de un libro,
siempre comparan la cuenta para estar seguros de que no había variado ni en una
letra. El mismo Jesucristo dio
testimonio de la cuidadosa preservación del texto al afirmar en Mateo 5:18 que
“ni una jota ni una tilde” se perdería.
Utilizó la letra jota refiriéndose a la yod del hebreo por ser la más pequeña en ese idioma, apenas como un
apóstrofo; y la tilde que no representa
más que una virgulilla o simple decoración en algunas letras.
Aunque
muchas sectas conservan sus propias copias de las Escrituras, ninguna es más
confiable que los manuscritos del texto oficial Masorético, que han sido
preservados por años en rollos de pergamino de piel de oveja.
El
Nuevo Testamento fue organizado en su forma definitiva por el apóstol Juan en
el siglo primero, poco antes de su muerte.
En ese entonces vivía en la ciudad de Efeso, localizada cerca de la
costa occidental de la antigua Asia Menor, actualmente Turquía. En esa ciudad se habían conservado decenios
antes los escritos de Pablo (2 Timoteo 4:13) y su nombre sirvió para simbolizar
a la primera era de la Iglesia de Dios como se destaca en Apocalipsis 2. Los manuscritos griegos que tuvieron su
origen en Asia Menor han sido clasificados por los eruditos como el texto de
Antioquía o bizantino, y es algo diferente del texto occidental que se conserva
en Roma y del texto alejandrino, que se conserva en Egipto.
Algunos
eruditos griegos, al huir de la invasión turca del siglo 15, tomaron copias del
texto bizantino y las trajeron a la región de Basilea, Suiza, adonde llegaron después
de la caída de Constantinopla en 1453.
Estos
manuscritos constituyeron la base primordial del texto impreso de Erasmo de
Roterdam en 1516 y de Esteban en 1520.
El texto de Esteban se conoce como el Textus Receptus, es decir, el
texto recibido y fue reconocido como el texto oficial griego del Nuevo
Testamento durante los tres siglos subsiguientes.
Desde
mediados del siglo 15, cuando se comienzan a imprimir las primeras traducciones
de la Biblia, hasta nuestro tiempo, las versiones se han sometido a sucesivas
revisiones con el fin de actualizar el idioma de acuerdo con la época. De manera que cuando se presenten dudas de
fondo o alguna doctrina pueda resultar confusa al comparar los textos de
diferentes versiones, siempre será recomendable acudir a los textos oficiales,
tanto al Masorético cuando se trate del Antiguo Testamento, o cuando se trate
del Nuevo Testamento preferiblemente al biz
PRIMERA LECCIÓN CUARTA PARTE
A nuestra
época se le ha llamado la era de la información. Esta consideración debe tener mucho sentido si tomamos en cuenta
la cantidad de información que tenemos disponible sobre cualquier tema. Pero curiosamente, en la medida en que el
hombre ha aumentado sus conocimientos y la información, en la misma medida han
aumentados sus problemas. La principal
razón para explicar esta paradoja, es que conforme avanzan los tiempos, la
humanidad ha ido menospreciando cada vez más la revelación de Dios.
Así como en la Biblia podemos aprender
sobre las preciosas verdades acerca del Plan de Dios para la humanidad y la
eterna salvación, también podemos aprender sobre muchos otros temas; porque
contiene información sobre la vida, el amor, la felicidad y la salud. También nos da los principios para las
buenas relaciones humanas y muchos otros aspectos de la vida. Algunas enseñanzas las recibimos
directamente por mandamientos, otras mediante ejemplos o por la revelación de
principios de sabiduría. Realmente
debemos aprovechar toda la información que nos brinda la Palabra de Dios.
1. 1.
¿Cuáles promesas ofrece Dios a quienes obedezcan sus leyes?
(Deuteronomio 5:29, 32-33; 6:24).
2. 2.
¿En qué forma resumió Jesús la ley de Dios? (Mateo 22:36-40). Observe que los primeros cuatro
mandamientos nos enseñan el amor a Dios y los otros seis el amor al prójimo.
3. 3.
Una enseñanza religiosa muy común es que la fe en Cristo anula la
ley. ¿Qué dice Pablo al respecto?
(Romanos 3:31; 7:12-14).
4. 4.
¿Promete Dios bendiciones a quien obedezca sus leyes, y maldiciones a
quien las desobedezca? (Deuteronomio 11:26-28).
5. 5.
¿Con qué propósito fue inspirado Salomón para escribir el libro de
Proverbios? (Proverbios 1:1-4).
6. 6.
La ciencia médica por decenios ha venido demostrando que la tensión
emocional es causa de enfermedades.
¿Fue inspirado Salomón desde hace miles de años para enseñar lo mismo?
(Proverbios 17:22).
7. 7.
¿Nos enseña la Biblia acerca de las personas con quienes debemos
relacionarnos y cómo debemos escoger nuestras amistades? (Proverbios 6:23-26;
13:20; 22:24-25; 23:19-21).
8. 8.
¿Enseña la Biblia la forma en que debemos conducirnos dentro del
matrimonio para tener un hogar feliz? (1 Pedro 3:1-11).
9. 9.
Cuando nos pregunten sobre lo que creemos y sobre nuestras
convicciones. ¿Cómo debemos actuar
conforme a la instrucción bíblica? (1 Pedro 3:15).
10. 10. ¿Con qué
compara Pablo nuestra capacidad para asimilar la enseñanza bíblica? (Hebreos
5:12-14). Y, ¿cuál es su recomendación
para mejorar este aspecto? (Versículo 14).
En los
Hechos de los apóstoles se elogia a los judíos de Berea porque recibieron sus enseñanzas
“escudriñando [examinando, investigando] cada día las Escrituras para ver si
estas cosas eran así” (Hechos 17:11).
En la actualidad, tenemos a disposición recursos o medios que nos
facilitan el estudio mucho más que a los del primer siglo.
Cuando nos iniciamos en el estudio de
la Biblia, muchas veces nos sentimos frustrados por la dificultad para
encontrar algún versículo o pasaje de nuestro interés. Es conveniente entonces contar con una
concordancia, preferiblemente completa, por medio de la cual podemos localizar
el texto deseado utilizando una o varias palabras como clave. Algunas Biblias tienen a veces
concordancias resumidas que pueden ser muy útiles cuando deseamos una
localización rápida. También hay
concordancias más amplias que contienen las palabras hebreas o griegas que
dieron origen al texto actual. Pueden
encontrarse además concordancias específicas hebreo-españolas y greco-españolas
que brindan enorme ayuda para el estudio de la Biblia.
Cuando nos adentramos en los textos
bíblicos, muchas veces sentimos la sensación de estar viajando por países y
pueblos extraños, nombres y hábitos nada familiares para nosotros y muchos
detalles que difícilmente podremos localizar en los mapas o medios de
información actual. ¿Quiénes eran los
fariseos y los saduceos? ¿Por qué
razón eran enemigos los samaritanos y los judíos en tiempos de Jesús? ¿Dónde estaban los antiguos imperios de los
asirios, de los babilonios y de los persas?
Conocer las respuestas a preguntas como estas muchas veces nos pueden
ayudar a esclarecer algún texto difícil.
Obtener un buen atlas bíblico nos
ayudará a ubicar antiguas ciudades, pueblos o imperios. Podremos seguir en detalle los viajes de
Pablo por diferentes lugares del Imperio Romano y las ciudades donde este
apóstol dejaba establecidas las primeras iglesias. También encontraremos información sobre la distribución de las
doce tribus de Israel en los tiempos de Josué y de los Jueces y mucho más. Siempre será muy útil tener en nuestra
mente una imagen gráfica del mundo durante las diferentes épocas en que
ocurrieron los acontecimientos descritos en la Biblia.
Los diccionarios especializados y
comentarios bíblicos nos ayudarán a comprender antiguas costumbres sociales,
nos informarán sobre importantes descubrimientos arqueológicos y serán de gran
utilidad para relacionar los acontecimientos históricos del mundo con los
sucesos narrados en la Biblia. Debemos
recordar, sin embargo, que la mayoría de estas obras a menudo tienen
comentarios parcializados o ideas preconcebidas por los autores, y una buena
manera de compensar este fenómeno es conocer hasta donde sea posible el punto
de vista de quienes han editado esas obras.
Recordemos, en todo caso, que todas
estas obras son recursos o ayudas para el estudio de la Biblia, no constituyen
el estudio bíblico en sí mismo.
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