Carta de los editores

 

Los seres humanos pueden sobrevivir aunque carezcan de muchas cosas. ¡Pero nadie puede vivir mucho tiempo sin esperanza! Es más, por difíciles e insuperables que parezcan las cosas, la gente ha sobrevivido en las peores circunstancias; como guerras, epidemias, desastres naturales y tragedias personales... aferrándose a una esperanza.

Tristemente algunas veces la gente se aferra a falsas esperanzas. Y cuando se da cuenta de la inutilidad de esas esperanzas, quiere deshacerse de ellas; pero ¿existen verdaderas esperanzas que puedan llenar el vacío?

Los sucesos mundiales de los próximos años le van a demostrar a la humanidad que muchas de sus esperanzas no tienen ningún fundamento. Como lo hemos visto en lecciones anteriores, la esperanza de paz y prosperidad de la humanidad está a punto de perecer en los mayores cataclismos que la historia haya conocido. ¡La civilización humana se dirige hacia su propia destrucción!

No es posible comprender este mundo sin conocer sus verdaderos orígenes. ¿Alguna vez ha empezado usted a ver una película por la mitad? Sin saber lo que sucedió antes, es imposible saber lo que está sucediendo o el significado del argumento conforme se va presentando.

Con todo, este es el método que utiliza la mayoría de la gente para abordar los sucesos mundiales. Trata de encontrarle sentido a su mundo y espera una mejor vida en el futuro. Basa sus esperanzas en las promesas de los científicos, políticos y economistas; quienes ignoran de dónde venimos, dónde estamos y hacia adónde iremos en el futuro.

El apóstol Juan les enseñó a los cristianos del primer siglo que la civilización humana se basa en la codicia y la vanagloria (1 Juan 2:16). Explicó que el sistema del mundo está destinado a desaparecer y que será reemplazado por un sistema completamente diferente basado en las leyes y el camino de Dios (v. 17).

¿Cuáles son sus esperanzas? Si están arraigadas en la civilización actual, creadas por la humanidad bajo la influencia de Satanás, serán completamente eliminadas. Pero si su esperanza está arraigada en el Creador y sus promesas, se convertirá en realidad.

La obra que patrocina este curso bíblico se esfuerza por servir a Dios predicando el evangelio del Reino de Dios al mundo y divulgando su mensaje de esperanza. Aunque la civilización humana se acabará, Dios ha planeado un maravilloso futuro para la Tierra en el reino de mil años que se acerca. Los verdaderos cristianos tendrán una función muy especial en ese futuro.

¡Usted puede tener esperanza! No una esperanza falsa que desaparecerá, sino una esperanza en lo que será permanente: el plan de Dios para usted y para toda la humanidad. La verdadera esperanza debe estar basada en la verdad: la verdad de Dios.

Cuando la humanidad vea derrumbarse sus falsas esperanzas en los próximos años, es la esperanza del evangelio, las buenas nuevas del mundo de mañana, la que les permitirá a los cristianos sobrevivir en medio de la muerte de la civilización humana. Quienes estamos participando en esta obra tenemos un papel fundamental en la labor de llevar el mensaje de esperanza al mundo antes de su destrucción.

Nuestra portada: La torre de Babel fue el punto central del primer intento humano por establecer una religión y un gobierno mundiales (Génesis 11). Dios deshizo este conato de rebelión pero los pobladores de la Tierra no aprendieron la lección sino que siguen empeñados en buscar sus propias formas de culto contrarias a la ley de Dios.

 

 

 
    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El VERDADERO origen de la civilización


¿Cuál es el origen de las costumbres, leyes y formas de organización social de la humanidad? Mu-chos hablan de la civilización occidental como la “civilización cristiana”. Pero, ¿es esta una descripción acertada?

Hay algunas disciplinas como la arqueología y la antropología que se dedican a escudriñar los orígenes de la civilización y la cultura. Estas disciplinas por lo general utilizan un concepto evolucionista para tratar de comprender el origen de la humanidad, y dejan de lado el testimonio bíblico. Sin embargo, únicamente en la Biblia podemos hallar la verdadera clave para entender el origen del hombre. Aunque los estudios de la arqueología y la antropología son de gran ayuda, sola-mente pueden ser interpretados correctamente a la luz de la Biblia.

En las Sagradas Escrituras encontramos la descripción exacta del origen del hombre. El primer libro de la Biblia, el Génesis, significa “principio”; y el Salmo 119:160 afirma que “el principio de tu palabra es verdad” (RV 1909), así como en Juan 17:17 leemos que “tu palabra es verdad” Los relatos sobre el huerto de Edén, el diluvio y la torre de Babel son fundamenta-les si deseamos entender los orígenes de la civilización actual; porque fueron puntos culminantes que afectaron a todo el género humano.

En Génesis 3:20 leemos que Adán llamó a su mujer Eva porque “era madre de todos los vivientes.” El nombre de Eva proviene de la palabra hebrea chava que significa “vida” y toda la vida humana proviene de Adán y Eva, nuestros primeros padres. En Hechos 17:26 vemos que Dios “de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres”. Todos los grupos étnicos son llamados “hijos de Adán” porque la división la hizo el Altísimo quien les dio herencia en diferentes partes de la Tierra (Deuteronomio 32:8). La naturaleza humana, presente en toda la descendencia de Adán, es una de las dos raíces de la civilización. La otra raíz es la influencia de un ser invisible pero real, Satanás el diablo.

En esta lección vamos a estudiar cómo una decisión de nuestros primeros padres fijó el rumbo de la futura civilización. El rechazo de la revelación divina como fuente de todo conocimiento generó el sistema de prueba y error. Adán y su mujer comieron el fruto del “árbol de la ciencia del bien y del mal” (Génesis 2:9), una mezcla fatal. Sus descendientes desarrollaron la civilización humana utilizando esta peligrosa mezcla. Algunas sociedades se han inclinado más por el lado del bien, otras por el lado del mal, pero todas tienen una mezcla de ambos. Toda civilización construida por el hombre ha tenido un defecto que al final siempre la lleva a su destrucción. Pero el Reino de Dios “permanecerá para siempre” (Daniel 2:44) porque estará basado en la elección del “árbol de la vida” en vez del “árbol de la ciencia del bien y del mal.”

Los sucesos que culminaron en el diluvio de-muestran que Dios está directamente a cargo de su creación y que es el Juez de ella. La sociedad actual tiene sus orígenes a partir del diluvio y la dispersión que siguió a la torre de Babel. La razón por la cual los mitos y leyendas de muchos pueblos en toda la Tierra están relacionados se debe a que tienen un origen común. Desde Egipto y Babilonia hasta el Oriente, desde el Pacífico Sur hasta los indios americanos existen leyendas sobre un diluvio universal. Esas leyendas son opacos recuerdos del origen común de la humanidad.

La civilización humana representa los esfuerzos del hombre, bajo la influencia de Satanás, por construir una sociedad. Algunas culturas han conservado más de lo revelado por Dios sobre el matrimonio y la familia y han construido civilizaciones más fuertes y saludables. Pero cuanto más se rechacen las normas que Dios ha establecido en el aspecto de la vida familiar, más inestables se volverán esas civilizaciones. En cuanto a las religiones, hay un origen común de las tradiciones y costumbres del mundo. Toda enciclopedia de prestigio reconoce que las festividades como la navidad y el domingo de resurrección se iniciaron mucho antes de Cristo.

Es muy importante conocer los orígenes de la civilización, pero es mucho más importante saber la opinión de Dios al respecto. De esta manera, estaremos en capacidad de rechazar lo que Dios condena y aceptar lo que durará para siempre.

 

 

SÉPTIMA LECCIÓN

PRIMERA PARTE

 

Una decisión fijó el rumbo del futuro de la humanidad

 

Nunca hubo una decisión más importante que la que tomaron nuestros primeros padres en el huerto de Edén. Dios les había dado instrucciones pero luego permitió que escogieran entre el bien y el mal. No basta con tomar la de-cisión correcta, es también fundamental rechazar siempre la errónea (Deuteronomio 30:19).

La decisión de Adán y Eva fue tomada bajo la influencia del diablo, quien les excitó la codicia y la vanidad. Eva fue engañada (2 Corintios 11:13) y a Adán le faltó valor moral para ejercer liderazgo y mantenerse firme (Génesis 3:6-12). Desde ese fatídico día en Edén, la humanidad ha aceptado falsas enseñanzas y la falta de entereza moral ha afectado la mayoría de las decisiones.


 

1. ¿Dónde puso Dios a Adán después de su creación? Génesis 2:7-8. (Nota: La palabra hebrea eden significa “delicia”. Edén era una llanura o una región, no exactamente un huerto. Nada se sabe de la ubicación del huerto excepto que estaba hacia el oriente de Edén, he incluía parte de los ríos Tigris y Éufrates.

 

2. ¿Cuáles árboles puso Dios en medio del huerto? Génesis 2:9.

 

3. ¿Instruyó Dios al hombre con respecto a esos dos árboles? ¿Cuáles fueron esas instrucciones? Génesis 2:16-17. (Nota: Con excepción de un solo árbol, Adán y Eva podían comer los frutos de todos los árboles, incluso del árbol de la vida. Solamente estaba prohibido el árbol de la ciencia del bien y del mal).

 

4. ¿Cuál es el origen de lo que conocemos como la estructura familiar tradicional, un marido y una esposa que se casan para toda la vida y procrean hijos? ¿Es una simple costumbre ideada por el hombre o fue establecida por Dios? Génesis 1:27-28; 2:18, 21-24.

 

5. ¿Dispuso Dios que la agricultura sedentaria fuera la base de la civilización humana? Génesis 2:15.

 

6. ¿Se propuso el diablo socavar la estructura gubernamental que Dios había establecido, al hacer sucumbir a Adán por medio de su esposa? Génesis 3:1.

 

7. ¿En qué razones se basó Eva para tomar del árbol de la ciencia del bien y del mal? ¿En qué confió al to-mar su decisión? Génesis 3:6.

 

8. ¿Cuáles fueron las consecuencias para Adán y Eva por tomar esa decisión? ¿Terminaron separados de Dios? Génesis 3:7-10, 23.

 

9. ¿Descienden todos los seres humanos de Adán y Eva? Génesis 3:20.

 

10. El relato de Génesis 3 nos demuestra que la civilización humana se ha desarrollado separada de Dios. ¿Siguió toda la humanidad siendo engañada por el mismo ser que engañó a Eva? Apocalipsis 12:9.

 

 


El origen de Satanás


 

¿Creó Dios al diablo?

¿Cuál es el principio de la maldad en el mundo en que vivimos?

 

La Biblia claramente revela el origen del ser que tentó a nuestros primeros padres y que continúa engañando a la humanidad hasta el día de hoy.

En Isaías 14 leemos acerca de un gran ser creado llamado Lucero (traducido del hebreo Hêylêl que significa “portador de luz”). En Ezequiel 28 encontramos un relato sobre el mismo ser bajo el pseudónimo de “rey de Tiro”. ¿Qué podemos aprender de esos pasajes?

 

El señor Herbert W. Armstrong (1892-1986), en un artículo publicado por la Institución Ambassador en 1978 titulado ¿Creó Dios al diablo? nos brinda una comprensión sobre el tema:

 

“Había un trono en el que se sentaba Lucifer, un superarcángel o querubín, quien había sido instruido en la administración del gobierno de Dios junto al trono de Dios en el Cielo. Dios lo colocó sobre el trono de la Tierra para administrar EL GOBIERNO DE DIOS sobre los ángeles en la Tierra. Había alegría, paz y felicidad en la Tierra. La Biblia dice de Lucero: ‘Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad’ (Ezequiel 28:15). DIOS NO CREÓ A UN DIABLO, sino a un superarcángel hermoso y perfecto. Pero Dios les había dado a sus ángeles libre albedrío (mentes con libertad para pensar y razonar) o la facultad de tomar decisiones. Lucifer permitió que su belleza y perfección lo llenaran de vanidad y egolatría. Se llenó de envidia del poder de Dios y renegó de su autoridad. Organizó a sus ángeles en un ejército invasor para tomarse el Cielo y quitar a Dios del trono del Universo.

Lucifer pretendía SER Dios. Esta fue su engañosa influencia sobre el ‘príncipe de Ti-ro’, personaje que llegó a decir de sí mismo que era un dios.

Entonces Lucifer dejó de ser un ‘portador de LUZ’ y se volvió ADVERSARIO, agresor, competidor, enemigo. El nombre Satanás significa ‘adversario’ y sus ángeles se convirtieron en DEMONIOS.

 

Cómo se convirtió en un caos la Tierra

 

La tercera parte de los ángeles se unieron a Satanás en su rebelión. Esto fue lo que pro-dujo el caos en la Tierra. El pecado de los ángeles subió hasta los Cielos y trajo el caos a la Tierra. Lo que los geólogos y astrónomos ven no es un universo en evolución, sino los es-tragos de una batalla titánica librada entre se-res espirituales, una batalla librada antes de la creación del hombre.”

 

Lucifer no estuvo conforme con administrar el gobierno de Dios sobre la Tierra. Al contrario, buscó subir sobre las nubes e invadir el mismo Cielo. Quería levantar su trono sobre todos los demás seres y llegar a ser como el propio Dios. Dios acabó pronto con la rebelión y Lucifer y los ángeles que lo siguieron fueron lanzados a la Tierra. Jesús les dijo a sus discípulos que había visto a Lucifer, conocido ahora como Satanás, caer del Cielo como un rayo (Lucas 10:18).

Este ser espiritual, por las decisiones que tomó, ahora está completamente pervertido en sus pensamientos. Se convirtió en la fuente de las mentiras y el engaño en procura de embaucar a toda la humanidad. Por una buena razón Dios ha dejado que Satanás continúe influyendo en la humanidad hasta que regrese Jesucristo y lo quite de en medio (Apocalipsis 20:1-3). La humanidad, habiendo escogido el camino del ensayo y el error (Génesis 3:1-6), en lugar del camino del conocimiento revelado por Dios; está escribiendo las duras lecciones de la experiencia.

Después de permitir a Satanás trabajar duran-te seis “días” milenarios, Dios lo quitará y se reservará el séptimo milenio o “día” para sí mismo. Final-mente, el gran Dios con el poder de su mano salvará a este miserable y desdichado mundo enviando a Jesucristo en poder y gloria para establecer su Reino. Entre tanto, Dios dejará que los seres humanos sufran los resultados del camino de Satanás, para luego darles mil años del camino de Dios como contraste. ¡Verdaderamente los caminos de Dios son maravillosos!

 

SÉPTIMA LECCIÓN

SEGUNDA PARTE

 

El juicio de Dios sobre el mundo antediluviano

 

Desde los días de Adán hasta el diluvio transcurrieron unos 16 siglos. Durante ese tiempo la humanidad fue desarrollando su propia civilización cada vez más alejada de Dios. Los seres humanos hicieron caso omiso de la voluntad de Dios en todos los aspectos de la vida. En vez de pedir la guía de Dios en la elección de la pareja, los hombres “tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas” (Génesis 6:2) desatendiendo así la voluntad de Dios. Como consecuencia de la obstinación humana en desobedecer las instrucciones de Dios en relación con la familia, “se corrompió la Tierra delante de Dios, y estaba la Tierra llena de violencia” (v. 11).

Dios juzgó al mundo de aquel entonces, y tal como lo demuestran las Escrituras, intervendrá otra vez para juzgar al actual mundo malo.


 

1. ¿Cultivó Caín, el hijo mayor de Adán y Eva, el amor fraternal? Génesis 4:8; 1 Juan 3:12.

 

2. ¿Maldijo Dios a Caín y lo alejó del resto de la familia de Adán? Génesis 4:11-12, 16.

 

3. ¿Fundó Caín para sus descendientes la primera ciudad de la que tenemos conocimiento? Génesis 4:17.

 

4. ¿Tenemos conocimiento de que la familia de Caín fue pionera en la fabricación de armas? Génesis 4:22. (Nota: Josefo, sacerdote e historiador judío del primer siglo nos dice sobre Tubalcaín que “era más fuerte que todos los hombres, famoso y un gran experto en asuntos marciales; y que conseguía todo lo que quería para sus placeres por ese método. Y fue el que inventó la manera de fabricar el bronce.” Antigüedades judías, I, ii, 3).

 

5. ¿Hubo otro descendiente de Caín quien pervirtió la música? Génesis 4:21. (Nota: La palabra hebrea tâphas que se tradujo “tocan” significa textualmente “manipuar”. El Midrash dice que Jabal, hermano de Jubal, fue el primero en edificar templos a los ídolos; y de acuerdo con la explicación anterior, se dice que Jubal fue el primero en poner la música al servicio de la idolatría (Soncino Chumash, Cohen, A., 1996, pág. 20).

 

6. ¿Descienden los diferentes grupos étnicos y raciales directamente de los hijos de Adán? ¿Decidió Dios se-pararlos para preservar su identidad como grupos individuales y los esparció para poblar toda la Tierra? Deuteronomio 32:7-8.

 

7. ¿Desobedecieron los hombres las instrucciones de Dios relacionadas con el matrimonio apropiado y escogieron mujeres para sí de entre todas? Génesis 6:1-2.

 

8. ¿Cuál fue la consecuencia de que la humanidad formara su propia civilización alejada de Dios? Génesis 6:11.

 

9. ¿Levantó Dios una obra para advertirle al mundo del juicio que vendría sobre él? 2 Pedro 2:5.

 

10. ¿Comparó Jesucristo los días de Noé con el tiempo anterior a su segunda venida? Mateo 24:37-39.

 

3

¿Fue realmente universal el diluvio?


 

Es muy común entre algunos eruditos de la Biblia dejar de lado la idea de un diluvio universal. “A lo sumo”, dicen, “solo pudo haber sido un desastre local”. Examinemos los hechos para saber si el diluvio tuvo o no repercusiones mundiales.

Primero veamos las objeciones de los críticos: “No hay manera de que todas las diferentes especies de animales pudieran caber en una embarcación así”. Y se preguntan: “¿Cómo los pudieron cuidar y alimentar?” ¿Son acaso correctas esas objeciones de los críticos?

Las dimensiones del arca se encuentran en Génesis 6:14-15. Según la unidad de medida más pequeña para un codo, o sea 45 centímetros, el arca medía 135 metros de largo, 22,5 de ancho y 13,5 de altura. Esto le daría al arca un volumen de 41.000 metros cúbicos, equivalente a 533 vagones ganaderos de un ferrocarril moderno. Una capacidad de carga de 36.000 a 45.000 toneladas métricas. Para dar una idea, el famoso crucero Queen Elizabeth II construido en 1968 tiene una capacidad de 53.000 toneladas métricas.

En cuanto a los animales, recordemos que Noé no tenía que subir a bordo animales marinos; solamente aves, reptiles, anfibios y mamíferos. En el arca solo había que proteger unos 35.000 animales vertebrados, dos de cada una de las 17.600 especies conocidas. Si en promedio los animales tuvieran las dimensiones de una oveja, en ese caso sobraría espacio. Un vagón normal de ferrocarril puede llevar 240 ovejas. Se necesitarían entonces 146 vagones ganaderos para llevar a los 35.000 animales. Esto dejaría en el arca espacio libre equivalente a 387 vagones como espacio vital, depósito de alimentos y para cualquier otra necesidad. De mane-ra que el arca, conforme está descrita en la Biblia, tenía espacio suficiente para Noé y todos los animales (Ver: The Genesis Flood, Whitcomb & Morris, 1961 pág. 67).

Además de lo anterior, la Biblia afirma que el arca finalmente se posó sobre los montes de Ararat. Cuya elevación es de unos 5.000 metros sobre el nivel del mar. Como el agua busca su nivel, el agua que cubrió Ararat debe haber cubierto todo el resto de la Tie-rra.

Otra prueba es que en prácticamente todo pue-blo antiguo; desde los indios americanos hasta los babilonios, desde los isleños de los mares del sur hasta los nativos de la India, China y África; existen leyendas de un diluvio universal.

“Existen tres relatos en escritura cuneiforme de Mesopotamia que son de especial interés para el estu-dio bíblico. La más antigua es la versión sumeria (ANET, pág. 42-44), cuyos fragmentos fueron descubiertos en Nippur. Según esta versión, el piadoso rey Ziusudra en respuesta a la decisión de los dioses de destruir la simiente de la humanidad mediante un diluvio, construyó un enorme barco que lo mantendría a flote durante siete días y siete noches; después de lo cual presentó sacrificios a los dioses y se le concedió la vida eterna en la tierra de Dilmún. En la tableta 11 del poema épico de Gilgamés hay una versión bien preservada (ANET, pág. 93-97). En ella, Utnapishtín, el ‘lejano’ ayuda al héroe Gilgamés en su búsqueda de la in-mortalidad contándole sus propias experiencias: Habiendo sido advertido por el dios Ea sobre el plan divino de destruir el mundo, construye un enorme bar-co en el cual él, su familia, representantes de las especies vivientes y algunos artesanos flotan sobre las aguas del diluvio y se posan sobre el monte Nisir. Cuando los dioses se enteran de los sobrevivientes, cuestionan la eficiencia del diluvio como castigo y les conceden a Utnapishtín y su esposa la inmortalidad y los relegan a una tierra lejos de los demás mortales. También existen fragmentos de una antigua historia babilónica (ANET, pág. 104-106) parcialmente conservados en una versión asiria. En esta versión los dioses envían una serie de plagas que culminan con un diluvio para castigar a la humanidad, cuyo clamor perturba el sueño de los dioses. El protagonista es Atrahasis (‘el sabio excepcional’, aplicado al Utnapishtín sumerio) quien sobrevive al diluvio y de la misma manera que Noé y otros héroes se convierten en el puente hacia una creación nueva y purificada” (IV. Flood Traditions, The Eerdmans Bible Dictionary, Meyer et al., 1987 pág. 387).

¿Cómo puede un relato así estar tan difundido si no formara parte de la memoria colectiva de la humanidad?

La conclusión es que hay un Dios verdadero que ha intervenido en el pasado para juzgar a su creación. Es el mismo Dios que intervendrá en los próximos años para juzgar al mundo. La verdadera razón por la cual los eruditos que rechazan a Dios, rechazan la idea de un diluvio universal, es por que no quieren aceptar que el Dios de los Cielos va a intervenir en la historia y les va a exigir cuentas a ellos y al resto de la humanidad por sus acciones.


 

 

SÉPTIMA LECCIÓN

TERCERA PARTE

 

Nimrod y la torre de Babel

 

Después que el diluvio destruyó la civilización, ¿aprendió realmente la humanidad la lección? La historia nos muestra que poco menos de un siglo después del diluvio, la humanidad empezó una vez más a forjar sistemas alejados de Dios.

La rebelión contra el gobierno de Dios y la introducción de falsas religiones como un medio de apoyo a la rebelión vino a ser la característica esencial de la “civilización”. El nombre de Babilonia, ciudad construida por Nimrod, se utiliza en el libro del Apocalipsis para representar la rebelión de la humanidad contra Dios en el tiempo del fin. La torre de Babel constituye la cuna de la civilización después del diluvio.


 

1. ¿A cuál bisnieto de Noé se le atribuye el estable-cimiento del primer reino después del diluvio? Génesis 10:6, 8-12.

 

2. ¿Qué representó el inicio de ese reino? Génesis 10:10. (Nota: La tierra de Sinar, que en hebreo significa “país de dos ríos”, se encuentra en el sur de Mesopotamia, tierra que surcan los ríos Tigris y Éufrates. Ulteriormente llegó a ser conocida como Babilonia o Caldea).

 

3. ¿Cuáles fueron las motivaciones y actitudes de la gente que reunió Nimrod bajo su mando en Babel? Génesis 11:1-4. (Nota: El nombre de Nimrod se deriva del hebreo mar’ad que significa “rebelde”).

 

4. ¿Estaban representados todos los antepasados de las familias humanas en la torre de Babel? Génesis 11:1, 4, 9. ¿Le agradó a Dios el intento del hombre de establecer “un mundo unido” bajo el liderazgo de Nimrod en Babel? Génesis 11:6-8.

 

5. ¿Son todas las naciones que hoy pueblan al mundo descendientes de Noé? Génesis 10:32.

 

6. ¿Se utiliza el nombre de Babilonia para representar el sistema que la humanidad ha desarrollado en desafío al Creador? Apocalipsis 17:5. (Nota: Babilonia y Babel vienen de la misma palabra hebrea que significa “confusión por mezcla”. La palabra griega que se usa en Apocalipsis 17:5 significa “confusión”).

 

7. ¿Cuál será el destino de la ciudad cuyos fundamentos echó Nimrod? Apocalipsis 18:2, 10.

 

8. ¿Cuál es la advertencia de Dios a su pueblo acerca de Babilonia? Apocalipsis 18:4.

 

9. ¿Señala Dios a Babilonia como fuente de idolatría y falsa religión? Jeremías 50:35, 38.

 

10. ¿Proviene la corrupción mundial y la falsificación de normas y valores de Babilonia? Jeremías 51:7.

 

7

El papel de Nimrod en la historia


Menos de un siglo después del diluvio, la humanidad reanudó su abierta rebelión contra el Creador. El instigador de este empeño fue Nimrod, hijo de Cus. Según las Escrituras, Nimrod edificó la antigua ciudad de Babel [Babilonia] (Génesis 10:10). Trató de formar un reino mediante el cual pudiera gobernar a toda la humanidad.

Aunque Nimrod empezó su reino en Babel, luego se extendió hasta Asiria, donde edificó Nínive y otras ciudades asirias (vs. 11-12). La ciudad de Cala en la actualidad lleva su nombre, Nimrud. El profeta Miqueas se refiere a Asiria como “la tierra de Nimrod” (Miqueas 5:5-6), una nación agresiva empeñada en conquistar al mundo de aquel entonces y, como lo demuestran las profecías de Miqueas, estará haciendo lo mismo cuando Jesucristo regrese.

“...por leyendas relacionadas con él que se conservan en literatura sumeria, asiria y otras pos-teriores; se confirma ampliamente por tradición lo que dice el Génesis. Por esto muchos eruditos lo identifican con Sargón de Agade, aprox. 2300AC, quien fue un gran guerrero y cazador y gobernante de Asiria” (The Illustrated Bible Dictionary, vol 2, Tyndale, 1980 pág. 1088).

Las historias y tradiciones acerca de su agresividad y ansia de poder lo convierten en un ejemplo perfecto de los reyes guerreros de Asiria.

 

Qué dicen las leyendas

 

La historia de Nimrod y sus métodos, y la forma como afectaron a toda la humanidad de la época, se conserva en los anales de muchas civilizaciones antiguas. Buscando en las leyendas conservadas por esos pueblos, encontramos muchos detalles sobre este hombre y su legado. Fue llama-do Osiris por los egipcios y Tamuz por los babilonios. La mayoría de las costumbres religiosas del mundo antiguo pagano provienen del culto a Nimrod.

Babilonia dio origen a la civilización posterior al diluvio y la religión que comenzó se convirtió en la base de las falsas religiones del mundo. La religión de los misterios babilónicos fue muy conocida en la antigüedad y, según Apocalipsis 17, será muy activa y poderosa en el tiempo del fin. ¿Cuáles eran las características de esa religión?

Los misterios babilónicos se remontan hasta los días de la reina Semíramis de Babilonia. Fue la bella pero abandonada Reina de Babilonia que vivió durante el siglo que siguió al diluvio. Fue la madre de Nimrod pero después se convirtió en su esposa. En el desarrollo de la religión de los misterios des-empeñó un papel tan importante que llegó a ser ado-rada como la gran madre. Su hijo Nimrod fue también adorado con ella y juntos formaron el tema de adoración popular de “la madre y el hijo”. Semíramis también fue conocida mundialmente como la Reina del Cielo.

 

Un renacimiento en diciembre

 

La historia secular relata que después de los sucesos de la torre de Babel, Nimrod huyó a Egipto donde intentó reconstruir su desmantelado imperio. Varios años después fue asesinado. A raíz de su muerte, Semíramis propagó la idea de que el hijo que iba a tener en el siguiente diciembre era el renacimiento de Nimrod. El solsticio de invierno, que ocurría antiguamente cerca del 25 de diciembre, era el día más corto del año en el hemisferio norte y señalaba el momento en que los días comenzaban de nuevo a alargarse. Al asociar a Nimrod con el dios Sol, Semíramis proclamó ese día como el cumpleaños del Sol. El árbol de hoja perenne, símbolo de la vida en medio de la muerte del invierno, empezó a relacionarse en esta celebración como símbolo del renacimiento de Nimrod.

“Es así como de Asiria, Egipto y Grecia tenemos un cúmulo arrollador de pruebas que de-muestran que el niño que se adora en brazos de la diosa madre en todos esos países como Ninus o Nin, ‘el hijo’, era Nimrod, el hijo de Cus. Un hecho aquí, o un incidente allá, puede haber sido tomado de algún héroe posterior; pero es imposible dudar que el prototipo fue el niño Nimrod, el gran original” (The Two Babylons, Alexander Hislop, pág. 50).

 

 

SÉPTIMA LECCIÓN

CUARTA PARTE

 

El hombre crea sus costumbres religiosas

 

¿De dónde han venido las costumbres y tradiciones que han servido a la humanidad para formar su civilización y sus religiones? Puede demostrarse claramente que muchos de los días festivos y símbolos asociados con el cristianismo moderno no tienen su origen en el ejemplo de Cristo y sus apóstoles sino en el antiguo paganismo. Muchas personas, que conocen los hechos históricos, dirán que eso no tiene ninguna importancia, porque: “lo hacemos en honor a Cristo”. Pero la pregunta que debe hacerse es: ¿Qué dice Dios al respecto?


 

1. ¿Qué le advirtió Dios a la antigua Israel acerca de seguir costumbres religiosas paganas? ¿Es este asunto realmente importante para Dios? Deuteronomio 12:29-32.

 

2. ¿Qué enseñó Jesucristo acerca de cambiar los mandamientos de Dios por tradiciones humanas como medio de adoración? Marcos 7:6-7.

 

3. ¿Representan las religiones gentiles otra forma de adorar al verdadero Dios? 1 Corintios 10:19-21.

 

4. Según todas las autoridades, el uso del “árbol de navidad” proviene de antiguas costumbres paganas y jamás fue instituido por el Dios de la Biblia. ¿Describe la Biblia la costumbre de cortar un árbol del bosque, traerlo a la casa, afirmarlo y decorarlo? Jeremías 10:3-4.

 

5. ¿Cuál fue la exhortación de Dios a su pueblo sobre tales costumbres? Jeremías 10:2.

 

6. ¿Fueron los antiguos rituales del alba parte de las abominaciones por las que Dios castigó a la casa de Israel? Ezequiel 8:15-16.

 

7. ¿Se asociaba lo anterior con la endecha o llanto por Tamuz, período de unos 40 días de penitencia que culminaba con la celebración de la fiesta de Astarte o Istar? Ezequiel 8:13-14 (Nota: Según la mitología babilónica, Tamuz era el hijo de Istar o Semíramis; supuestamente el Nimrod renacido. Una fiesta que se celebraba en la primavera se centraba en la muerte y resurrección de Tamuz, el “salvador” babilónico).

 

8. ¿Qué le ordenó Dios a la antigua Israel hacer con los objetos religiosos paganos? ¿Es correcto utilizar esos antiguos emblemas para un “nuevo” propósito? Deuteronomio 12:2-4.

 

9. ¿Enseñó el apóstol Pablo que los objetos y emblemas paganos debían destruirse? ¿En su predicación condenó el uso de imágenes para adoración? Hechos 19:23-27.

 

Árboles de navidad, cruces y huevos de pascua

 

¿De dónde provienen los símbolos religiosos comunes que han penetrado al cristianismo mundial?

¿Tienen su origen en la Biblia? ¿Existe alguna constancia de que los primeros cristianos se colgaran cruces al cuello o


pusieran árboles de navidad? De no ser así, entonces, ¿de dónde salieron esas y otras costumbres?

 

Lo que hoy en día se conoce como el “árbol de navidad” ya estaba en uso 2.000 años antes del nacimiento de Cristo. En Babilonia era la palmera y en Roma el abeto. Era el antiguo símbolo del renacimiento del pagano dios salvador. Lo que se celebraba como la saturnalia en la antigua Roma vino a “cristianizarse” como la “navidad de Cristo” en el siglo cuarto de nuestra era. Como se explica a menudo durante el mes de diciembre en artículos de periódicos, prácticamente todos los adornos asociados con la celebración de la navidad fueron utilizados muchos siglos antes del na-cimiento de Cristo.

A principios del siglo cuarto, luego de una alianza con el emperador Constantino, la iglesia conocida como cristiana buscó la forma de atraer las masas del Imperio Romano. Pero aquellas gentes no querían cambiar la vida y costumbres que habían seguido sus antepasados. Muchos, sin embargo, fueron atraídos por algunos aspectos de la cristiandad. El resultado fue que a las populares festividades romanas se les pusieron nombres de origen cristiano y se moderaron algunos de los aspectos más indecentes. Esta gente se convirtió al “cristianismo” pero sin dejar sus festividades ni sus costumbres y siguieron haciendo las mismas cosas en las mismas fechas, pero con diferente nombre.

¿Qué sabemos sobre el huevo de pascua? “Debemos remontarnos de nuevo a Semíramis y sus misterios... Las palabras ‘huevo’ y ‘casa’ son muy similares en hebreo y caldeo. Así la casa o arca de Noé flotando sobre las aguas, vino a ser el ‘huevo’. ‘Se dice que un huevo de enormes dimensiones cayó del cielo sobre el río Éufrates... de allí salió Venus, quien después llegó a ser la diosa de los asirios’ (Hyginus’ Fabulae, pág. 148-149); llamada Astarte [‘Easter’ palabra inglesa que significa ‘pascua florida’, se deriva del nombre de Astarte]. Los poemas clásicos están llenos de fábulas so-bre el huevo místico de los babilonios. Este fue el origen del huevo de pascua que primero fue una conmemoración de la llegada (nacimiento) de la futura madre del dios Sol después del diluvio” (Satan’s Great Deception, C. Paul Meredith, 1953 pág. 85-86).

¿Qué sabemos sobre la cruz y cuál es su importancia? Posiblemente no hay un símbolo que represen-te más al cristianismo. Pero, ¿es realmente cristiano? La cruz con varias y ligeras modificaciones fue un símbolo muy común en la antigüedad pagana. La forma original de la letra caldea tau o “T” era como la cruz actual y precisamente era la inicial de Tamuz, el dios Sol. Esta se marcaba en la frente de quienes se iniciaban en la antigua religión de los misterios. Las vírgenes vestales de la antigua Roma lucían la letra tau suspendida de una cadena alrededor del cuello, como lo hacen muchos en la actualidad.

En Egipto se le llamó ansada y se consideraba símbolo de la inmortalidad. Es motivo común en el arte religioso egipcio y en otros pueblos que recibieron su influencia. Hace pocos años, unos arqueólogos excavando cerca de las ruinas de Samaria encontraron el antiguo emblema de la idólatra reina Jezabel de Israel. El símbolo prominente en ese emblema era la antigua cruz ansada.

No hay ninguna instrucción bíblica de utilizar el instrumento de tortura romano como símbolo reli-gioso. Y no hay indicio alguno de que lo usaran en esa forma en los primeros años del Nuevo Testamento. De hecho, pasaron más de doscientos años después de Cristo antes de que se introdujera ese símbolo pagano en el culto de lo que hoy se llama cristianismo.

 

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