LAS FIESTAS SANTAS
Por Roderick Meredith
¿Cuáles son los días más importantes del calendario cristiano? La
mayoría contestaría que la navidad y el domingo de resurrección. Pero los
primeros seguidores de Jesucristo JAMÁS observaron esos días. ¡Ellos siguieron
el ejemplo de Cristo y observaron los mismos días santos que Jesús observó!
Los días santos no son una costumbre judía obsoleta, sino que
representan, en secuencia, el destino que
Dios planeó para TODA la humanidad. Esos días santos fueron establecidos
por el mismo Dios para que los observara TODA persona.
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Índice-Página
1 Introducción: Celebraciones paganas y
días santos de Dios 12 Capítulo 1 - Pascua 16 Capítulo 2 - Panes sin Levadura
20 Capítulo 3 - Pentecostés 26 Capítulo 4 - Fiesta de las Trompetas 30 Capítulo
5 - Día de la Expiación 34 Capítulo 6 - Fiesta de los Tabernáculos 38 Capítulo
7 - Último Gran Día 43 Conclusión: (SIGA el plan de Dios!
¡Este folleto no es para la venta!
Es un servicio educativo gratuito que se
ofrece en beneficio del público.
Título original en inglés:
The Holy Days —
God's Master Plan
Traducción: Jorge Schaubeck Corrección:
Mario Hernández
Reservados todos los derechos. © Living Church of
God
Salvo
indicación contraria, los pasajes bíblicos que se citan en esta publicación han
sido tomados de la versión Reina Valera. revisión de 1960.
Celebraciones paganas y días santos de Dios
¿Por qué razón la mayoría de quienes se consideran cristianos celebran
la navidad, el domingo de resurrección y el halloween, en lugar de observar los
días que claramente ordena la Biblia? ¿Tendrá alguna importancia qué días
guardemos? ¿Alterará eso nuestra esperanza de la vida eterna? Y, ¿podrá afectar
profundamente el conocimiento del Dios que adoramos y del gran PROPÓSITO que se
está llevando a cabo en la tierra?
La gran mayoría de nosotros crecimos en las iglesias del mundo; y
básicamente dimos por sentado todo lo que se nos enseñó acerca de Dios, de
Cristo y de la religión. Muy poca gente se ha tomado la molestia, aun después
de llegar a la edad adulta, de verificar, estudiando seriamente lo QUE cree y
por qué lo cree. Parece más fácil "seguir la corriente" y continuar
creyendo cualquier cosa que se nos haya enseñado.
¿Es este su
caso amigo lector?
¿Ha aceptado usted sin verificar que la
Biblia enseñe celebrar la navidad y el domingo de resurrección? ¿Ha dado por un
hecho que Cristo, nuestro ejemplo, y la Iglesia apostólica original observaron
esas festividades?
De ser así, ¡no podría estar más EQUIVOCADO!
¡Casi todos los teólogos e historiadores honrados aceptan que la navidad
y el domingo de resurrección fueron introducidos al </cristianismo/' muchos
años después de la muerte de los primeros apóstoles! En el artículo
"Christmas" [navidad], la Enciclopedia Británica dice: "En la
Iglesia Cristiana, la fiesta del nacimiento de Jesucristo. La historia de esta
fiesta se relaciona muy de cerca con la Epifanía o Adoración de los Reyes, lo
que sigue debe leerse en conexión con el artículo que lleva dicho título... La
gran iglesia adoptó la navidad mucho después de la epifanía; y antes del siglo
quinto no hubo un consenso general sobre la fecha en que debía colocarse en el
calendario: el 6 de enero/ el 25 de marzo o el 25 de diciembre.... En 1644 los
puritanos ingleses prohibieron cualquier celebración o servicio religioso por
acta del Parlamento, sobre la base de que se trataba de una fiesta pagana, y
ordenó que se observara como un ayuno. Carlos II restableció la fiesta, pero
los escoceses se adhirieron al punto de vista de los puritanos" (vol. 6,
ed. 11, pág. 293-294).
La Enciclopedia
Católica nos dice: "La navidad no estaba entre las primeras fiestas de la
Iglesia. Ireneo y Tertuliano la omiten en su lista de fiestas; Orígenes,
observando quizás la desacreditada Natalitia imperial, afirma que en las
Escrituras solo los pecadores, y no los santos, celebran su cumpleaños (Lev.
Hom. viii in Migne, P. G., XII, 495)... En Inglaterra, la navidad fue prohibida
por acta del Parlamento en 1644; el día debía ser un ayuno y día de mercado;
las tiendas fueron obligadas a abrir; el pudín de ciruelas y los pasteles de
picadillo fueron declarados como paganos. Los conservadores resistieron; en
Canterbury hubo derramamiento de sangre; pero después de la restauración los
disidentes siguieron llamando a dicha costumbre 'una tontería'" (vol. 3,
pág. 724, 728).
El ejemplo de Cristo y los apóstoles RECHAZADO
¡Una ayuda muy
importante para tratar de entender qué fue lo que sucedió, es reconocer que la
gran mayoría de los sacerdotes y eruditos "cristianos" NUNCA han
intentado con seriedad seguir el ejemplo de Cristo y los apóstoles! Como la
Iglesia Cristiana tradicional creció en el Imperio Romano, trataron de hacer su
religión más "aceptable" a los paganos que los rodeaban para
ganárselos, y también, con frecuencia, para evitar la persecución. Como afirma
el doctor Rufus M. Jones:
"Si los seguidores de Jesucristo lo hubieran puesto como modelo o
ejemplo de un nuevo camino, y si realmente hubieran intentado poner su vida y
enseñanzas como normas de la Iglesia, el cristianismo habría sido algo
totalmente diferente de lo que vino a ser. En tal caso herejía hubiera sido lo
que hoy no es herejía; es decir: una desviación de sus caminos, de sus
enseñanzas, de su mística, de su Reino... Lo que podríamos haber llamado
apropiadamente 'cristianismo galileo' tuvo muy corta vida, aunque ha habido
notables intentos por restaurarlo y hacerlo volver a la vida, y algunos
profetas espirituales han insistido en que cualquier cosa diferente de la
simple religión galilea es 'herejía'. Con todo, la principal corriente de desarrollo
histórico ha emprendido un camino muy diferente" (The Church's Debt to
Heretics, pág. 15-16).
Tocante al
período entre los años 313DC y 476DC, el destacado autor protestante, Jesse
Lyman Huribut; reconoce: "Los ritos y ceremonias paganas gradualmente se
adoptaron para el culto. Algunas de las antiguas fiestas paganas se
convirtieron en fiestas de la Iglesia cambiándoles el nombre y motivo de
adoración. Cerca del año 405DC, imágenes de santos y mártires comenzaron a
aparecer en los templos; al principio como recordatorios, luego fueron
veneradas y finalmente adoradas" (The Story ofthe Christían Church,
pág.79).
Si bien los
primeros líderes //cristianos// fueron condescendientes con los paganos que los
rodeaban. Dios había advertido a nuestros antepasados espirituales que no
siguieran las costumbres de las naciones paganas vecinas diciéndoles: "No
preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas
naciones a sus dioses, yo también les serviré. NO harás así al Eterno tu Dios;
porque toda cosa abominable que el Eterno aborrece, hicieron ellos a sus
dioses"
(Dt. 12:30-31).
Jesucristo les advirtió a los dirigentes religiosos de su tiempo:
"Bien
invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición" (Mr.
7:9). Observemos detenidamente el comentario de Jesús acerca del rechazo a los
mandamientos de Dios por seguir las tradiciones humanas. Este es un caso muy
similar, cuando debemos considerar cuáles fueron los días que Dios santificó.
Porque casi nadie guarda los días paganos que fueron introducidos y también
observa los días santos bíblicos que Dios ordenó y que observaron Cristo y la
Iglesia apostólica.
Hay que ESCOGER
Es necesario
escoger entre observar la "navidad"; que muestra a Cristo como un
niñito indefenso rodeado de conceptos paganos como el tronco y el árbol de
navidad. San Nicolás y Rodolfo el reno de nariz colorada; u observar los días
santos bíblicos que nos enseñan, paso a paso, el grandioso PLAN que Dios está
llevando a cabo en la tierra. Tenemos que escoger entre seguir a Cristo y los
apóstoles originales, o seguir a los líderes religiosos del oscurantismo que
paulatinamente introdujeron mentira tras mentira de origen pagano en el llamado
cristianismo.
¿Qué vamos a escoger?
Como expliqué en el folleto, ¿ Cuál es el día de
reposo cristiano ?
Si estuviéramos
en una isla desierta con una Biblia y un calendario sagrado como único material
escrito, tendríamos que observar el sábado y los días santos bíblicos porque
son los ÚNICOS días que ordena la Biblia y que directamente menciona. Por
ejemplo, la palabra "navidad" ni siquiera aparece en la Biblia; ni
existe la más ligera insinuación de que deberíamos observar el natalicio de
Cristo/ aunque supiéramos cuándo ocurrió (de hecho no se sabe la fecha exacta).
Y la expresión "domingo de resurrección o de pascua" no se menciona
en ninguna traducción respetable de la Biblia.
Es interesante
que a quienes asistimos a la escuela dominical nunca se nos enseñó sobre los
días santos de Dios, ¡aunque estos se mencionan con mucha frecuencia en la
Biblia! Porque en el Antiguo Testamento claramente se ordena guardar esos días
y el hecho de que Cristo y los apóstoles, según el Nuevo Testamento los
observaran, los ratifica para la Iglesia Cristiana.
En Lucas
leemos: "El niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la
gracia de Dios era sobre él. Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la
fiesta de la pascua" (2:40-41). Siguiendo el relato Lucas nos dice:
"Pasados los días de la fiesta, el niño Jesús se quedó en Jerusalén"
(v.43. Biblia de Jerusalén). Todos los eruditos coinciden en que "los días
de la fiesta" mencionados en este versículo se refieren a los Días de los
Panes sin Levadura, que se celebran inmediatamente después de la Pascua. Aunque
Jesús "crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría"; y era
capaz de discutir principios espirituales con lo más elevado de los doctores de
la ley judía, se mantuvo junto a sus padres observando los Días de los Panes
sin Levadura.
Durante su
ministerio encontramos a Jesús observando la Fiesta de los Tabernáculos en
Jerusalén. Jesús les dijo a sus hermanos de sangre: "Subid vosotros a la
fiesta" (Jn. 7:8). Recibieron claramente la instrucción del Hijo de Dios
de guardar la Fiesta de los Tabernáculos. "Después que sus hermanos habían
subido, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en
secreto" (v. 10). Para no suscitar persecución. "Mas a la mitad de la
fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba" (v. 14).
Veamos lo que
ocurrió poco antes de la crucifixión: "Llegó el día de los panes sin
levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua. Y Jesús
envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la
comamos" (Le. 22:7-6). "Y les dijo; Ardientemente he deseado comer
esta Pascua con vosotros antes de padecer" (v. 15, Nácar Colunga). Siendo
ya un adulto, nos dejó un ejemplo: Jesús observó la Pascua.
Más adelante
vemos que la Iglesia Apostólica se inició en otro día santo, el Día de Pentecostés;
día en que recibieron el Espíritu Santo. "Cuando llegó el día de
Pentecostés, estaban todos unánimes juntos" (Hch. 2:1). ¿Qué hubiera
sucedido si los discípulos no observaran los días santos de Dios y no hubieran
estado presentes cuando se les había de dar el Espíritu Santo?
Algunos podrían
creer que este fue el único Día de Pentecostés que observó la Iglesia original.
Pero no fue así. En Hechos 20:16 leemos: "Pablo se había propuesto pasar
de largo a Efeso, para no detenerse en Asia, pues se apresuraba por estar el
día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén." Y también celebró
otro Día de Pentecostés en Efeso: "Estaré en Efeso hasta Pentecostés;
porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los
adversarios" (1 Co. 16:8-9).
Pablo también
le ordenó a la iglesia gentil de Corinto que observara los Días de Panes sin
Levadura: "Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva
masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue
sacrificada por nosotros. Así que CELEBREMOS LA FIESTA, no con la vieja
levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin
levadura, de sinceridad y de verdad" (1 Co. 5:7-8).
Obviamente Pablo estaba hablando de celebrar la Fiesta de los Panes sin
Levadura.
TODAS las naciones observarán los días santos de Dios
Una poderosa
profecía sobre el tiempo del FIN, ¡señala con gran claridad que muy pronto
TODAS las naciones observarán la Fiesta de los Tabernáculos! Veamos lo que
escribió el profeta Zacarías por inspiración de Dios, sobre los años que se
avecinan: "He aquí, el día del Eterno viene, y en medio de ti serán
repartidos tus despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir
contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y
violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto
del pueblo no será cortado de la ciudad. Después saldrá el Eterno y peleará con
aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies
en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al
oriente, y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y
hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se
apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur... Y todos los que
sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en
año para adorar al Rey, al Eterno de los ejércitos, y a CELEBRAR LA FIESTA DE
LOS TABERNÁCULOS. Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no
subieren a Jerusalén para adorar al Rey, el Eterno de los ejércitos, no vendrá
sobre ellos lluvia. Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre
ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que el Eterno herirá las naciones
que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Esta será la pena del
pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no subieren para
CELEBRAR la fiesta de los tabernáculos" (Zac. 14:1-4,16-19).
Si TODO ser
humano sobre la tierra pronto tendrá que aprender a celebrar los días santos de
la Biblia; ¿por qué no aprender a obedecer a Dios y comenzar a guardarlos desde
AHORA? ¿Por qué no convertirnos en "pioneros" espirituales y ayudar a
trazar el camino para los MILES de MILLONES que pronto tendrán este
conocimiento cuando regrese Jesucristo?
"Pero,"
alguien diría, "se nos ha enseñado que esas son ¡fiestas judías! ¿Por qué
habríamos de guardar los cristianos las fiestas judías?"
Acabo de
explicar que TODAS las naciones, judías y gentiles, tendrán que aprender a
guardar los días santos de la Biblia; no porque sean "judíos", sino
porque Dios le ordena a todo su pueblo que los observe. Y como vimos, todo el
pueblo de Dios en la Iglesia del Nuevo Testamento los guardó. Jesucristo los
guardó, dejándonos ejemplo; y los primeros apóstoles también lo hicieron.
Los verdaderos cristianos son el "Israel de Dios"
Una clave fundamental para entender, es captar en todo su sentido la instrucción
de Jesús a la mujer samaritana. Jesús le dijo a esta mujer que no era judía:
"Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos;
porque la salvación viene de los judíos" On. 4:22).
Aunque con
frecuencia rechazaron las enseñanzas de Dios o las sustituyeron con toda clase
de tradiciones humanas, los judíos preservaron el conocimiento del Dios Creador
y la única Biblia disponible para los primeros cristianos del Nuevo Testamento,
la que llamamos Antiguo Testamento. La Biblia claramente afirma que a los
judíos "les ha sido confiada la palabra de Dios" (Ro. 3:1-2);
esto por
supuesto incluye los días santos de Dios y el conocimiento para elaborar el
calendario sagrado, en el que se basan los días santos. De manera que los
judíos "saben" a quién adoran. Así que, por medio de Jesucristo y un
entendimiento correcto del Antiguo Testamento, "la salvación viene de los
judíos". Porque a pesar de sus debilidades y tradiciones de hechura
humana, los judíos han conservado la LEY espiritual de Dios, los diez
mandamientos, el verdadero día de reposo y las fiestas santas anuales que
ordenó el Creador. Y de la nación judía nació Jesucristo, el Mesías
profetizado.
El apóstol
Pablo escribió también por inspiración: "No es judío el que lo es
exteriormente/ ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne;
sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del
corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los
hombres, sino de Dios" (Ro. 2:28-29). ¡De manera que TODO verdadero
cristiano es un "judío" espiritual! Y se nos ha ordenado guardar las
leyes espirituales y los días santos que Dios le dio a Israel y que fueron
confirmados por el ejemplo de Cristo y la Iglesia del Nuevo Testamento.
Más adelante el
apóstol escribió: "En Cristo Jesús
ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación. Y
a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, y
al Israel de Dios" (Gá. 6:15-16).
Es muy claro
entonces que el "Israel de Dios" es el verdadero pueblo de Dios,
aquellos espiritualmente circuncidados en quienes Cristo vive su vida de
obediencia por medio del Espíritu Santo. De manera que es necesario despojamos
de los prejuicios y dejar de llamar "judías" a las cosas que DIOS
estableció ¡para TODO su pueblo, para todas las razas y para todas las
naciones!
Los verdaderos
cristianos debemos guardar los días que Dios santificó; siguiendo el ejemplo de
Jesús y los apóstoles originales. Entonces, como veremos, el observar los días
santos de Dios nos abrirá la mente para entender el plan y el DESIGNIO que Dios
está llevando a cabo. Dios tiene en mente un maravilloso plan para toda la
humanidad; y nos lo revela por medio de la carta de Pablo a los Efesios:
"Dándonos [Dios] a conocer el misterio de su voluntad, según su
beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas
en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que
están en los cielos, como las que están en la tierra. En él mismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados
conforme al PROPÓSITO del que hace todas las cosas según el designio de su
voluntad" (Ef. 1:9-11)
Panorama del PLAN de Dios
La mayoría de
quienes se consideran cristianos observan lo que llaman "la cena del
Señor", "la misa", "la eucaristía" o alguna
observancia similar; que tenga que ver con la participación en el, pan y el
vino que simbolizan el sacrificio de Cristo. Muy pocos, sin embargo, llegan a
darse cuenta de lo que están haciendo y, como lo acabo de mencionar, hay varias
clases de observancias según la organización.
Mas, como
veremos, esas observancias son recordatorios que únicamente se refieren al
PRIMER paso del plan de Dios. La mayoría no observa ninguno de los demás pasos
de ese plan; ¡obviamente tampoco los entienden! Pero Dios tiene un plan en
"siete pasos", siguiendo el patrón de siete que Dios utiliza para
revelar muchas cosas. Como en el principio. Dios creó la semana de siete días
(Gn. 1). El día séptimo fue revelado como el día santo de guardar (2:1-3). Más
adelante nos dio exactamente SIETE días santos anuales para revelar todo el
plan y el propósito para la humanidad (Lv. 23). En el Nuevo Testamento,
encontramos las SIETE iglesias a que se refiere el Apocalipsis (Ap. 2-3).
Leemos de los SIETE sellos, las SIETE trompetas, las SIETE últimas plagas, etc.
Porque siete es el número completo o de perfección.
Entonces,
cuando llegamos a entender esto, resulta ridículo observar solo UNA entre todas
las fiestas anuales de Dios, que muestran su plan, y ¡hacer caso OMISO de las
demás! En un rápido "vistazo" de lo que está por suceder, examinemos
brevemente las siete fiestas espirituales de Dios; de manera que se nos
facilite el entendimiento del plan y el DESIGNIO de Dios a medida que
avancemos.
r
Primero tenemos
el recordatorio solemne del sufrimiento y muerte de Cristo por nosotros. La
Biblia lo llama la "Pascua". Representa nuestra aceptación del cuerpo
quebrantado de Cristo y el derramamiento de su sangre, ofrecida para nuestra
salvación. No olvidemos que este es solo el primer paso en el plan de Dios para
nosotros.
Segundo,
necesitamos CRECER "en la gracia y el conocimiento" (2 P. 3:18) y
comenzar por alejar totalmente de nuestra vida los viejos caminos y hábitos
pecaminosos. Este proceso de cambio está representado por los Días de Panes sin
Levadura.
Tercero, todos
los que formamos parte de la Iglesia engendrada por el Espíritu, la
"manada pequeña" (Le. 12:32); solamente somos los "primeros
frutos" de la gran cosecha espiritual que tendrá lugar después de la
segunda venida de Cristo. De manera que la tercera fiesta anual de Dios, la
Fiesta de Pentecostés o Fiesta de los "Primeros Frutos" representa el
hecho de que Dios en este tiempo solamente está recogiendo una cosecha
espiritual muy pequeña. Dios NO ESTÁ TRATANDO de "salvar" a todo el
mundo en este momento. Porque de haber sido así, los MILES de MILLONES de
incrédulos de tiempos pasados y de nuestro tiempo en China, India y otros países;
tendrían que haber tenido la oportunidad de conocer plenamente la verdad de
Dios y haber aceptado a su Hijo como Señor y Salvador.
En el SÉPTIMO mes se
representan los sucesos del tiempo del FIN
Cuarto, la Fiesta
de las Trompetas representa los catastróficos sucesos del FIN de esta era y el
regreso de Cristo a la tierra (Lv. 23:24). Las trompetas se utilizaban en la
antigua Israel como avisos de guerra. En nuestros días, en la culminación de
muchas guerras y problemas mundiales, Jesucristo regresará y los muertos serán
resucitados "a la FINAL TROMPETA" (1 Co. 15:51-52).
Quinto,
inmediatamente después del regreso de Cristo, Satanás es sobrenaturalmente
encadenado y lanzado al abismo, "para que no ENGAÑASE MÁS a las
naciones" (Ap. 20:3). Después del encadenamiento de Satanás el hombre
puede llegar a ser "uno" con Dios. Esto está representado por la
quinta fiesta espiritual, el Día de la Expiación.
Sexto, después
del regreso de Cristo, Dios derrama su Espíritu para iluminar a toda la
humanidad con la comprensión de su maravilloso PLAN. Refiriéndose a ese momento
Dios dice: "La tierra será llena del conocimiento del Eterno, como las
aguas cubren el mar" (Is. 11:9). Esto se representa con la feliz celebración
de la sexta etapa del plan de Dios, los siete días de la Fiesta de los
Tabernáculos o "fiesta de la cosecha" (Ex. 34:22). El calendario
sagrado de Dios se basa en los períodos de las cosechas en Israel. Como vimos,
esto representa la cosecha espiritual que Dios tiene planeada. Primero la siega
de primavera representa la fiesta de los "primeros frutos". Y
finalmente, cuando termine esta era, la cosecha de otoño que representa la
"Fiesta de los Tabernáculos".
Séptimo,
llegamos a la última de las fiestas que Dios le dio a su pueblo. Pero, ¿qué
parte del plan de Dios quedaría todavía por representar?; podríamos preguntar.
Como vimos antes, aún después del reinado de Cristo de mil años, habrá MILES de
MILLONES de personas de tiempos pasados que no fueron llamados y que JAMÁS
ENTENDIERON absolutamente nada de la verdad de Dios, de Jesucristo ni del
propósito de Dios para sus vidas. Ahora bien, ¿qué sucederá con esos miles de
millones de seres humanos que no fueron salvos si "NO hay ACEPCIÓN de
personas para con Dios"? (Ro. 2:11). La séptima fiesta solemne de Dios
representa el momento en que Dios, por primera vez, les abrirá la mente al
entendimiento de su Palabra y su voluntad y les dará una verdadera oportunidad
de que sus nombres sean escritos en el "libro de la vida" (Ap.
20:11-12). Con la observancia de esta séptima fiesta que conocemos como el
"Último Gran Día" (Jn. 7:37), concluimos la representación del PLAN
de nuestro Creador.
Desde el
principio cuando aceptamos a Cristo como nuestro Salvador, hasta su segunda venida
y siguiendo hasta el Último Gran Día que representa el momento en que TODOS los
seres humanos tendrán finalmente la oportunidad de salvación; estas fiestas
ordenadas por el Eterno nos enseñan el VERDADERO plan de Dios. Las fiestas
religiosas paganas que Satanás ha inculcado en la humanidad engañada no son más
que un burdo sustituto. Porque representan a un falso dios/ y a un falso Cristo
y conducen a la aceptación de un falso evangelio; ¡que contradice directamente
el verdadero mensaje que predicaron Cristo y los apóstoles!
Esas siete
fiestas, dos de ellas que duran siete días y cinco de solo un día, suman 19
días festivos anuales. Siete de los 19 son días especiales de descanso o
"sábados". Estos siete sábados anuales, conocidos también como los
días santos anuales de Dios, son: El primero y el último día de la Fiesta de
los Panes sin Levadura, la Fiesta de Pentecostés, La Fiesta de las Trompetas,
el Día de la Expiación, el primer día de la Fiesta de los Tabernáculos y el
Último Gran Día.
Como veremos en
este folleto, los días santos de Dios no son simplemente días en que dejamos de
realizar nuestras labores cotidianas; son mucho más que simples feriados. De
aquí la necesidad de entender en detalle y plenamente el significado y
propósito de cada una de las SIETE FIESTAS RELIGIOSAS que Dios le ordena
guardar a toda la humanidad. Recordemos que, entender y observar esas fiestas
nos ayudará a comprender el maravilloso PLAN MAESTRO, mediante el cual Dios
quiere darnos sabiduría y finalmente salvar a la inmensa mayoría de la
humanidad.
Hace tal vez millones o miles de millones de
años que Dios tomó la decisión de crear seres vivientes que llegarían a
convertirse en verdaderos hijos e hijas del Omnipotente. Seres que saldrían de
Él, con su misma naturaleza divina (2 P. 1:4), con su CARÁCTER plasmado en
ellos por medio del Espíritu Santo.
No podrían ser
simplemente seres creados como los ángeles. Deberían tener libre albedrío; la
capacidad de escoger entre el bien y el mal. Y deberían demostrar durante una
vida de superación que siempre escogerían el camino de la obediencia y servicio
a Dios. Seres que aprendieran a ser FIELES y a no traicionarlo JAMÁS, como
hicieron Satanás y la tercera parte de los ángeles (Ap. 12:4).
Entonces, Dios
decidió crear al género humano a su propia imagen, con su misma forma y
apariencia y con capacidades semejantes a las de Él; como el poder mental, la
imaginación creativa y el libre albedrío; entre otras. Dios incluso permitiría
a la humanidad PECAR, bajo la influencia del arcángel caído Lucifer, quien se
convirtió en Satanás el diablo. También le permitiría a la humanidad seguir sus
propios caminos durante los primeros 6.000 años de historia. La humanidad
escribiría las lecciones de la vida por medio de la experiencia y el
sufrimiento, mas no APRENDERÍA dichas lecciones hasta el momento en que Dios
sobrenaturalmente llamara a cada persona a un verdadero conocimiento y
arrepentimiento (Jn. 6:44).
Como el PECADO
incluye todas las formas de rebelión contra Dios, es algo verdaderamente
horrible. Entonces, desde tiempos inmemoriales. Dios decretó que: "la paga
del pecado es muerte" (Ro. 6:23), y solo la MUERTE de su propio Hijo,
Jesucristo, podría purgar la pena por los horrores del pecado. "Según [el Padre]
nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y
sin mancha delante de él... para alabanza de la gloria de su gracia, con la
cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre/ el
perdón de pecados según las riquezas de su gracia" (Ef. 1:4, 6-7). ?
Dios les había
dicho a los antiguos israelitas que "la vida de la carne en la SANGRE
está" (Lv. 17:11). Entonces decidió que la propia sangre de su Hijo sería
derramada. Cristo vendría a ser entonces nuestro Cordero Pascual, para
reconciliar en esta forma a todo verdadero cristiano con Dios el Padre.
"Nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros" (1
Co. 5:7); y "Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya
justificados en su SANGRE , por él seremos salvos de la ira" (Ro. 5:8-9).
Semanas antes
de que llegaran al Monte Sinaí y antes de proponerles el antiguo pacto. Dios
mandó a los israelitas que apartaran un cordero macho y sin defecto (Ex.
12:3-6). Este cordero vendría a ser el "cordero pascual" que debería
ser sacrificado al comenzar la noche del día catorce de Abib, primer mes del
año conforme al calendario sagrado.
Dios había
decidido destruir a TODO primogénito de Egipto porque Faraón se negaba a
permitir que su pueblo saliera. Pero también les dijo a los israelitas que si
le obedecían con el sacrificio y cena del cordero pascual y que pusieran la
sangre en los postes y el dintel de la puerta; entonces "veré la sangre y
pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la
tierra de Egipto. Y este día os será EN MEMORIA, y lo celebraréis como FIESTA
SOLEMNE para el Eterno durante vuestras generaciones; por estatuto PERPETUO lo
celebraréis" (vs. 13-14).
Con unos 1.400
años de anticipación. Dios guió a una nación de casi tres millones de personas;
para que representara el grandioso SACRIFICIO de su propio Hijo, Jesucristo,
quien posteriormente lo haría por toda la humanidad. Porque el sacrificio del
cordero pascual representa directamente el sacrificio de Cristo; primer paso en
el plan de Dios para convertir a los seres humanos en sus propios hijos e
hijas.
La Pascua
representa el hecho de que estamos "siendo justificados gratuitamente por
su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús/ a quien Dios puso como
propiciación por medio de la fe en su sangre/ para manifestar la justicia/ a
causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados" (Ro.
3:24-25).
¡A todo
verdadero cristiano Dios le ordena OBSERVAR la Pascua! Debe observarse una vez
al año en la misma noche en que Jesús fue entregado para ser crucificado. El
apóstol Pablo lo explica: "Yo recibí del Señor lo que también os he
enseñado: Que el Señor Jesús/ la noche que fue entregado/ tomó pan; y habiendo
dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad/ comed; esto es mi cuerpo que por
vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la
copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi
sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así,
pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte
del Señor anunciáis hasta que él venga" (1 Co. 11:23-26).
Observemos que
en primer lugar se comparte el pan. Este representa el cuerpo de Cristo que
"es partido" por nosotros (v. 24). La Palabra de Dios nos muestra
claramente que Jesús antes de ser crucificado sufrió terribles azotes (Mt.
27:26; Mr. 15:15; Jn. 19:1). Los historiadores dicen que los azotes romanos
consistían en un látigo de cuero al que le colgaban agudas piezas de metal con
el propósito de cortar y desgarrar la carne. Por lo violento de los azotes y la
consecuente pérdida de sangre, muchos condenados morían a causa de la
flagelación antes de que fueran crucificados.
¿POR QUÉ tuvo que sufrir Jesús esta terrible tortura?
Unos 700 años
antes de que esto ocurriera, el profeta Isaías fue inspirado por Dios para
adelantar lo que habría de suceder y explicar la razón: "Ciertamente llevó
él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores" (Is. 53:4).
En el Nuevo
Testamento, Mateo relata como Jesús sanaba a muchos enfermos, y dice que fue el
cumplimiento de lo predicho por Isaías: "Con la palabra echó fuera a los
demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta
Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras
dolencias" (Mt. 8:16-17). De esta manera, cuando comemos el pan
fragmentado de la Pascua, estamos reafirmando nuestra aceptación del cuerpo
quebrantado de Cristo por nuestra SALUD física.
Con profunda
humildad reconozcamos el gran valor de los símbolos del sacrificio de nuestro
Salvador; con temor reverente y FE en el gran Dios que hizo posible tanto
nuestra sanidad física como el perdón espiritual.
Luego, en el
servicio de la Pascua/ debemos participar del vino tinto que simboliza la
sangre derramada de Jesucristo en pago por nuestros pecados. Aquí es importante
reconocer que Cristo es nuestro CREADOR. Por lo tanto su vida es mucho más
valiosa que la suma de todas las vidas humanas. En su relato evangélico Juan
nos dice de Jesucristo lo siguiente: "En el principio era el Verbo, y el
Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios.
Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho,
fue hecho... En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no
le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron" (Jn.
1:1-3,10-11). El Verbo quien había estado por una eternidad con el Padre,
"se despojó a sí mismo" (Fil. 2:7) de su gloria y poder divinos y
vino a ser nuestro Salvador. Pero en el principio, en representación del Padre,
el mismo Cristo fue quien creó a la humanidad y todo lo que existe: "TODAS
LAS COSAS por él fueron hechas" (Jn. 1:3).
No es de
extrañar que la Biblia se refiera a la "preciosa" sangre de
Jesucristo, porque es la sangre del "Verbo... hecho carne" (Jn.
1:14); de aquel Ser sublime que en nombre del Padre había creado la inmensidad
de los cielos, la tierra y todo lo que existe.
Cuando
compartimos el vino tinto que simboliza este maravilloso acto de absoluta
humildad por parte de nuestro Creador, nuestro ser debe quedar lleno de un
sentimiento de admiración y ADORACIÓN hacia nuestro Dios y nuestro Salvador. Si
nos hemos arrepentido sinceramente de los pecados y aceptado a Cristo como
nuestro Salvador, tendremos la FE absoluta de que no fuimos redimidos "con
cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la SANGRE preciosa de Cristo,
como de un cordero sin mancha y sin contaminación" (1 P. 1:18-19).
Capítulo 2-Panes sin Levadura
Gracias al sacrificio de Cristo que
representa la Pascua, recibimos el perdón de nuestros pecados del pasado, somos
justificados y reconciliados con Dios. "Estando ya justificados en su
sangre, por él seremos salvos de la ira" (Ro. 5:9).
Si bien hemos sido perdonados de nuestros pecados del pasado, ¿cómo
podemos ser "vencedores" y alejar por completo el pecado de nuestra
vida?
La Fiesta de
los Panes sin Levadura nos da la respuesta. Y también representa el siguiente
paso en el plan de Dios. Inmediatamente después de ordenar la celebración de la
Pascua, Dios le dijo a Moisés: "Siete días comeréis panes sin levadura; y
así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque
cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo/ será
cortado de Israel. El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el
séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos/
excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer. Y guardaréis la
fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras
huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en
vuestras generaciones por costumbre perpetua" (Ex. 12:15-17).
Observemos que
la Fiesta de los Panes sin Levadura ocurre simultáneamente con la liberación de
Israel de la esclavitud de Egipto (símbolo del PECADO); de manera que esta
Fiesta simboliza o representa la salida del verdadero cristiano del Egipto
espiritual, ¡o sea del PECADO! Ahora bien la levadura, en sí misma, es también
un símbolo del pecado. Recordemos que cuando Jesús advirtió a los discípulos
sobre las falsas y perversas enseñanzas de los fariseos; les dijo: "Mirad,
guardaos de la LEVADURA de los fariseos y de los saduceos" (Mt. 16:6). La
levadura hace que el pan crezca, que se /'infle/'. Es la misma actitud que
genera el pecado/ o el orgullo/ que hace que nos "inflemos" y sigamos
nuestros caprichos. La tendencia de la levadura es esparcirse por toda la masa;
en la misma forma que el PECADO/ si no se extirpa/ tiende a esparcirse por toda
la Iglesia. Por esta razón el apóstol Pablo les dijo a los corintios: "No
es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la
masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin
levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada
por nosotros" (1 Co. 5:6-7).
Muchos llamados
cristianos creen que ya son "salvos", cuando sus pecados son
perdonados. Ciertamente en ese momento somos salvos de la pena a la que nos
hicimos merecedores por nuestros pecados del pasado. Pero todavía podemos
volver a caer y perder la salvación (Heb. 6:4-8; 10:26-31;
1 Co. 9:27). La
salvación es un proceso. Ahora mismo estamos entre "los que se
salvan" (1 Co. 1:18); una mejor traducción dice "nosotros, que
estamos en camino de salvación" (Villapadierna) y al final seremos salvos:
"Mas el que persevere hasta el fin/ éste será salvo" (Mt. 24:13). El
apóstol Pablo lo dice de esta manera:
"Si siendo
enemigos/ fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo/ mucho más,
estando reconciliados, SEREMOS salvos por su vida" (Ro. 5:10). Si
solamente observamos la Pascua/ estaremos dejando el plan de Dios incompleto.
¡Estaríamos dejando a Jesús colgando de la cruz; y eso sería todo! No obstante/
nuestro Salvador volvió a la vida. Y es mediante su resurrección que seremos
salvos.
Jesús le dijo
al joven rico: "Si quieres entrar en la vida [eterna]/ guarda los
mandamientos" (Mt. 19:17). Y a nosotros nos dice:
"Arrepentíos"
(Mr. 1:15). Lo que significa apartarnos por completo del pecado y seguir otro
camino, el camino de la justicia. En otras palabras/ Dios nos pide formalizar
un pacto con Él para extirpar el pecado de nuestra vida/ dejar de transgredir
su ley espiritual y empezar a vivir conforme a ella. Dios espera entonces que perseveremos en ello.
El apóstol
Pablo escribió: "Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe"
(Ef. 2:8-9). Muchos afirman que estos versículos demuestran que no es necesario
hacer nada más que recibir el don gratuito de Dios; y que no hace falta guardar
su ley. Sin embargo, este es un punto de vista muy limitado/ pues no consideran
el versículo siguiente: "Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para
buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en
ellas" (v. 10). Nuestra vida debe cambiar por completo: del camino de la
desobediencia, al camino de la obediencia a Dios. Claro está que Dios comprende que no lo lograremos perfectamente
mientras estemos en la carne (Ro. 7:18, 24; 1 Jn. 1:8-10). Pero nos manda
crecer en su carácter mediante un proceso de lucha y superación del pecado(l
Co. 9:24-27; Ap. 2:11; 3:21). Nuestra vida pasada en el pecado debe ser
crucificada "con Cristo" (Gá. 2:20). El bautismo viene a ser un
símbolo según el cual nuestra vieja naturaleza es sepultada con Cristo, y luego
somos levantados de la "tumba de agua" en una resurrección simbólica
a una nueva vida en Cristo. A partir de entonces debemos vivir conforme a sus
caminos. La Fiesta de los Panes sin Levadura representa el proceso de seguir el
camino de Dios extirpando el pecado de nuestra vida.
El apóstol
Pablo les dijo a los corintios: "Así que CELEBREMOS LA FIESTA [la Fiesta
de los Panes sin Levadura], no con la vieja levadura, ni con la levadura de
malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de
verdad" (1 Co. 5:8).
Se trata
evidentemente de una orden neo-testamentaria de GUARDAR la Fiesta de los Panes
sin Levadura. Y esta orden le fue dada a una iglesia gentil en su mayoría, ¡por
lo tanto no es cuestión de judaísmo! En el versículo 7 Pablo relaciona la
Fiesta de los Panes sin Levadura con la Pascua que la precede; en vista de que
la Pascua representa el perdón de los pecados del pasado y la Fiesta de los
Panes sin Levadura representa lo que sigue, la decisión, con la ayuda de Dios,
de CRECER en la gracia y el conocimiento hasta que lleguemos "a un varón
perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Ef. 4:13).
¿Cómo deben los
cristianos guardar esta Fiesta? Cada año, cuando se aproxima la Fiesta, es
preciso sacar la levadura y todo lo que contenga levadura de nuestra casa y
propiedad. Luego, durante los siete días no se come nada leudado. En sí no hay
nada de malo en la levadura, solo que es símbolo del pecado durante los días de
la Fiesta. Si en el transcurso de la Fiesta descubrimos algún producto para
leudar en nuestra casa (como polvo de hornear/ bicarbonato, etc.), que pasamos
por alto en nuestra revisión anterior, sencillamente nos deshacemos de él (Ex.
13:7).
Durante esta
búsqueda de levadura mientras efectuamos la ""limpieza de principio
de año"; debemos recordar que, así como algunas migajas de pan leudado
pueden haber quedado en rincones o esquinas de la casa, algunos pecados pueden
haber quedado escondidos en rincones de nuestra vida. Muchos se sorprenderán
pues donde menos nos imaginamos podremos hallar algo leudado. Por esta razón
debemos suplicar a Dios que nos limpie del pecado, incluso en aquellas partes
de la mente donde ignoramos que reside el pecado.
Durante siete
días, el número de perfección, los verdaderos seguidores del cristianismo del
Nuevo Testamento deben sacar de su casa y propiedades toda levadura. Se
concentran en deshacerse por completo del pecado. La obediencia a estas órdenes
emanadas de Dios, nos recuerda el compromiso continuo ante Dios; de vencernos a
nosotros mismos, de vencer al mundo y a Satanás el diablo. ¡Este es el
verdadero significado de los Días de Panes sin Levadura!
Corno hemos visto, cada uno de los días santos ordenados por Dios se
relaciona con el anterior, en una secuencia que nos va mostrando el plan que
Dios tiene en mente para la humanidad. La Pascua representa nuestra aceptación
del cuerpo quebrantado y la sangre derramada de Cristo para el perdón y nuestra
reconciliación con Dios. Los Panes sin
Levadura representan la necesidad de extirpar el pecado y de crecer en gracia y
conocimiento.
En referencia a
la forma en que los del nuevo pacto deben superar la carnalidad de los del
antiguo, el autor inspirado de la carta a los Hebreos nos dice: "Temamos,
pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de
vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque también a nosotros se nos ha
anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra,
por no ir acompañada de fe en los que la oyeron" (Heb. 4:1-2). Al recibir
el Espíritu Santo prometido, los cristianos del Nuevo Testamento pueden tener
auténtica FE en Dios, tener mayor comprensión de sus designios y recibir una
porción del carácter de Dios para vencer al pecado y crecer en gracia y
conocimiento.
Es
decir, mediante el poder del Espíritu Santo, Dios nos da su misma naturaleza,
su carácter divino, a medida que caminamos con Él y crecemos espiritualmente.
Esto es lo que nos capacita para vencer el pecado, a diferencia de los antiguos
israelitas, quienes nunca recibieron la promesa del Espíritu Santo.
Poco tiempo
después de la Fiesta de los Panes sin Levadura, la Fiesta de Pentecostés o
Fiesta de "las primicias" (Ex. 34:22) nos recuerda que por ahora Dios
solo está llamando a unas pocas "primicias"; y que bendecirá a esta
pequeña cosecha concediéndoles el PODER de su Espíritu para poder vencer y
crecer espiritualmente, a pesar de que viven en el "presente siglo
malo" (Gá. 1:4).
Al ordenar la
Fiesta de las Primicias a la antigua Israel, Dios les dijo a los israelitas que
trajeran al sacerdote una gavilla de "los primeros frutos" de la
cosecha de primavera (Lv. 23:10). En una solemne ceremonia, la gavilla debía
ser mecida delante del Eterno, para ser aceptados por Dios, quien bendeciría
esa cosecha de primavera. Esto representaba espiritualmente al Cristo
resucitado en el momento de ser aceptado por su Padre como el "primero de
las primicias": el primer ser humano que habría de nacer de Dios mediante
la resurrección.
La ceremonia de
la gavilla mecida se realizaba el domingo que seguía al sábado semanal durante
los días de Panes sin Levadura (v. 11). Si comparamos Mateo 28:9 con Juan
20:17, veremos que Cristo se presentó ante el Padre después de su resurrección,
ocurrida al atardecer anterior (1 Co. 15:20, 23; Ro. 8:29; Col. 1:15,18).
A partir de ese
domingo, los israelitas tenían que contar cincuenta días: "Contaréis desde
el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla
de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. Hasta el día siguiente del
séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo
grano al Eterno. De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda
mecida, que serán dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura,
como primicias para el Eterno" (Lv. 23:15-17). Pentecostés significa
literalmente "quincuagésimo". Si contamos exactamente 50 días a
partir del domingo señalado, siempre terminaremos en un día domingo siete
semanas después, no necesariamente en un determinado día del mes. Si se hubiera
ordenado que Pentecostés debía observarse en un día determinado del mes, la
Biblia lo habría indicado claramente; y en ese caso no sería necesario contar.
En ese día de Pentecostés/ a los israelitas se les ordenó presentar
"dos panes para ofrenda mecida", que significaban las "PRIMICIAS
para el Eterno" (v. 17). Evidentemente esos dos panes representan a los
que recibieron el Espíritu Santo, tanto en el Antiguo como en el Nuevo
Testamento, dado que los profetas del Antiguo Testamento tuvieron el Espíritu
Santo de Dios (1 P. 1:10-11).
Como ya
dijimos, una de las enseñanzas de las "primicias" es que Dios en este
tiempo solo está llamando a un pequeño número de personas/ las
//primicias". Algo que simboliza la condición espiritual actual.
Jesucristo dijo: "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la
puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que
entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a
la vida, y POCOS son los que la hallan" (Mt. 7:13-14). Y Juan consigna la
gran advertencia de Cristo: "Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me
envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero... Y dijo: Por eso
os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre"
(Jn. 6:44, 65).
A los millones
que forman parte del cristianismo tradicional, que han venido enseñando que
Dios está tratando de "salvar" al mundo en la actualidad, les
resultará muy extraño ¡que el verdadero Dios de la Biblia no esté tratando de
hacer tal cosa! Porque si hubiera sido de esa manera. Dios habría
"llamado" a los miles de millones de seres humanos que han vivido
durante milenios en la India, China, África y en cualquier otro lugar de la
tierra. Pero la gran mayoría de ellos han vivido y muerto sin haber escuchado
el nombre de Cristo.
La Fiesta de
Pentecostés o las "primicias" nos recuerda, año tras año, que los
pocos llamados a salir del mundo en este tiempo solamente somos las
"primicias" y que la GRAN COSECHA de almas, como lo veremos, vendrá
después. Y cuando leemos sobre la venida del Espíritu Santo, durante el primer
día de Pentecostés del Nuevo Testamento, nos llena de inspiración el hecho de
que aunque somos "pocos los llamados", tenemos el PODER del Espíritu
Santo para llevar a cabo la obra de Dios; y para vencernos a nosotros mismos
con la ayuda que aún no ha sido puesta al alcance de toda la humanidad.
Por inspiración
de Dios el apóstol Pedro exhortó: "Arrepentíos, y bautícese cada uno de
vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el
don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros
hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios
llamare" (Hch. 2:38-39). Luego el apóstol Pablo nos dice: "La
esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros
corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado" (Ro. 5:5).
¿Qué clase de
amor es ese que ha sido derramado por el Espíritu Santo? El apóstol Juan nos da
la respuesta: "Este es el amor a Dios, que GUARDEMOS SUS MANDAMIENTOS; y
sus mandamientos no son gravosos" (1 Jn. 5:3). Por medio del Espíritu
Santo, recibimos el amor espiritual de Dios, esa clase de amor que debemos
tener para cumplir la ley espiritual de Dios, los diez mandamientos, y para
desarrollar en nosotros el carácter mismo de Dios. Cada año, el día de
Pentecostés nos recuerda el llamamiento tan especial que Dios nos ha hecho y
que el poder que nos ha sido dado por el Espíritu Santo hace más firme nuestra
"vocación y elección" (2 P. 1:10).
Capítulo 4:
Las tres
primeras Fiestas ordenadas por Dios ocurren en la primavera; y representan
aspectos espirituales del plan de Dios. Las otras cuatro se presentan en el
séptimo mes; y dado que siete es el número completo o de perfección, las
Fiestas de este mes representan la conclusión del plan de Dios sobre la tierra.
La Fiesta de
las Trompetas se celebra en el día primero del séptimo mes del calendario
sagrado de Dios; y simboliza el inicio de los últimos acontecimientos del plan
de Dios. Representa la COLOSAL intervención de Dios en los asuntos de la
humanidad y culmina con la segunda venida de Cristo como Rey de reyes. Veamos
lo que le ordenó Dios a la antigua Israel: "Habla a los hijos de Israel y
diles: En el mes séptimo/ al primero del mes tendréis día de reposo, una
conmemoración al son de trompetas/ y una santa convocación// (Lv. 23:24).
En Israel, el
sonido de las trompetas se usaba como llamado al pueblo para reunirse con algún
propósito o como alarma de guerra (Nm. 10:1-10). Entonces, estando ubicada
precisamente antes de los sucesos finales de esta era, la Fiesta de las
Trompetas anuncia el tiempo venidero de trastornos, caos y guerras a los que
casi todas las profecías de la Biblia se refieren como acontecimientos
inmediatamente anteriores al regreso de Cristo.
También debemos
notar que las trompetas su utilizaron para anunciar la coronación de un nuevo
rey, como en el caso del Rey Salomón de Israel (1 R. 1:34, 39). Y ese pacífico
gobierno de Salomón, que siguió a las guerras de su padre David, viene a ser un
símbolo del próximo gobierno del Príncipe de Paz, Jesucristo (1 R. 4:25; 1 Cr.
28:5).
Esta era de
maldad de gobiernos del hombre terminará cuando el género humano llegue al
borde de su total extinción. La Biblia tiene mucho que decir acerca de una
pavorosa guerra mundial que envolverá a la Tierra entera en un futuro ya muy
cercano. Si desea conocer más acerca de ese tiempo aterrador conocido como la
"gran tribulación" (Mt. 24:21) y de todas las circunstancias
relacionadas, sírvase solicitar los folletos titulados LA BESTIA DEL
APOCALIPSIS y ESTADOS UNIDOS Y GRAN BRETAÑA EN PROFECÍA. Gustosamente los
enviaremos sin costo alguno para el lector.
Pero, antes de
la extinción total. Dios intervendrá para evitar que el hombre se destruya a sí
mismo (v. 22). Entonces terminará el día del hombre y comenzará el día del
Eterno. Pero este no empezará con paz y alegría para todos; porque, en su
lugar, el Todopoderoso tendrá que pacificar por la fuerza a la humanidad
rebelde, quebrantando su terquedad. El Creador intervendrá para mostrar SU
PODER y recordarle a una civilización descarriada que ÉL es el GOBERNANTE
supremo del cielo y de la Tierra.
Examinemos la
profecía que Dios inspiró a Joel:
"Tocad TROMPETA en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen
todos los moradores de la tierra, porque viene el día del Eterno, porque está
cercano" (Jl. 2:1). ¡Aquí la trompeta se utiliza para dar la
"alarma" de que "el día del Eterno... está cercano"!
Refiriéndose al
día en que los israelitas serán librados de su cautiverio a la segunda venida
de Cristo y llevados de nuevo a la tierra de Israel, el profeta Isaías anunció:
"Acontecerá también en aquel día, que se tocará gran TROMPETA, y vendrán
los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiría, y los que habían sido
desterrados a Egipto, y adorarán al Eterno en el monte santo, en
Jerusalén" (Is. 27:13).
Los capítulos 8
y 9 del Apocalipsis se refieren a las plagas que anuncian las trompetas.
Después de la gran tribulación, estas plagas terribles SACUDIRÁN a los
habitantes de la Tierra como nunca antes. Cuando la bestia y el falso profeta
(Ap. 13:15-18) hayan destruido millones de vidas con armas de guerra de alta
tecnología, entonces el Dios Eterno interviene para mostrar SU PODER y
recordarle a una civilización rebelde que ÉL es el GOBERNANTE supremo del cielo
y de la Tierra. "Los siete ángeles que tenían las SIETE TROMPETAS se
dispusieron a tocarlas. El primer ángel tocó la TROMPETA, y hubo granizo y fuego
mezclados con sangre/ que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte
de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde" (8:6-7).
Finalmente, el
Cristo viviente intervendrá de manera sobrenatural para SALVAR a la humanidad
rebelde y traer PAZ a la Tierra. "El séptimo ángel tocó la TROMPETA/ y
hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a
ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los
siglos" (11:15).
¡Cristo
regresará entonces al sonar la séptima trompeta! "Inmediatamente después
de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su
resplandor, y las estrellas caerán del cielo/ y las potencias de los cielos
serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo;
y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre
viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus
ángeles con gran voz de TROMPETA, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos,
desde un extremo del cielo hasta el otro" (Mt. 24:29-31).
¿Cuál será la
importancia de que Cristo envíe ángeles para reunir a sus escogidos en ese
momento? El apóstol Pablo se refiere al regreso de Cristo a la última trompeta:
"Ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron
es hecho" (1 Co. 15:20). Pero observemos lo que dice en seguida
"Porque por cuanto la muerte entró por un hombre [Adán], también por un
hombre [Cristo] la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos
mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido
orden: Cristo, las primicias [el primero de las primicias]; luego los que son
de Cristo, en su venida [el resto de las primicias]" (vs. 21-23). ¿Cuándo
ocurrirá todo esto? Pablo lo aclara:
"He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos
seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la FINAL
TROMPETA; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados
incorruptibles, y nosotros seremos transformados" (vs. 51-52).
¡Posiblemente este será el acontecimiento más emocionante de la historia!
¿Podemos
imaginar una LUZ tan radiante que los humanos no la puedan mirar? Así veremos
el rostro de Cristo cuando regrese en toda su GLORIA. ¿Podemos imaginar una
ATRONADORA TROMPETA que HAGA ESTREMECER a los habitantes de la Tierra mientras
Cristo regresa como Rey de reyes? ¿Podemos imaginar a los santos de Dios que
ascienden por el aire para reunirse con Cristo y descender sobre el Monte de los
Olivos para GOBERNAR con Él este planeta?
(Zac. 14:1-4,9; Ap. 2:26-27).
¡Todas estas
cosas ocurrirán a la séptima trompeta! Porgue si bien es cierto que la Fiesta
de las Trompetas representa las terribles GUERRAS y PLAGAS que ocurrirán al
final de esta civilización humana; también representa la GLORIOSA INTERVENCIÓN
del Creador quien finalmente restaurará el orden y traerá PAZ y FELICIDAD a una
humanidad sufrida que por fin estará preparada para /'escuchar// a Dios y
seguir su camino de justicia.
Capítulo 5:
Después de la
tremenda "sacudida" a todas las naciones y el regreso de Cristo con
gran poder, el siguiente paso en el plan maestro de Dios nos enseña que los
pueblos de la tierra llegarán a ser "uno" con Dios. Entonces estarán
dispuestos a aprender los caminos de Dios y recibirán muchas bendiciones.
Por ahora, las
naciones se han rebelado contra Dios y sus caminos porque han sido ENGAÑADAS
(Ap. 12:9). En su gran sabiduría e infinita misericordia. Dios dotó a los seres
humanos de libre albedrío; porque sabía que la humanidad iba a intentar hacer
las cosas a su modo hasta que finalmente tuviera que aprender que el camino de
DIOS es el correcto. Entonces, Dios permitió que los hombres fueran engañados y
estuvieran separados de Él durante los primeros 6.000 años de la historia
humana.
En su Palabra
inspirada. Dios nos dice claramente que Satanás el diablo es el
"dios" de este mundo: "Si nuestro evangelio está aún encubierto,
entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo
cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz
del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios" (2 Co.
4:3-4). Luego Pablo, por inspiración escribió: "El os dio vida a vosotros,
cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales
anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al
príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de
desobediencia" (Ef. 2:1-2).
Satanás el
diablo, "el príncipe de este mundo", como lo llamó Jesús (Jn. 14:30),
está trabajando arduamente para engañar a la humanidad. Y en su función de
"príncipe de la potestad del aire"; transmite, de la misma manera que
la radio y la televisión. Solamente que sus transmisiones son ideas y actitudes
erróneas. Hace creer a la humanidad que Dios está "muerto" o es
"irreal", un Dios etéreo o una "fuerza ciega" remota y que
los hombres NO necesitan obedecer sus leyes ni seguir sus caminos; que no es
necesario guardar los diez mandamientos, ni guardar sus Fiestas anuales o el
sábado semanal según el ejemplo que nos dieron Jesucristo y los apóstoles.
Juan, el
discípulo amado escribió: "Fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente
antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual ENGAÑA AL MUNDO ENTERO; fue
arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él" (Ap. 12:9).
El apóstol
Pedro por inspiración nos advierte: "Sed sobrios, y velad; porque vuestro
adversario el diablo, como LEÓN RUGIENTE, anda alrededor buscando a quien
devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos
padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo" (1
P. 5:8-9).
Por lo tanto,
al principio del reinado de Cristo, SI es que vamos a disfrutar de verdadera
paz y de una actitud armoniosa entre los hombres; ¡Satanás el diablo debe ser
desterrado! Examinemos las órdenes relacionadas con el Día de la Expiación en
Levítico 23:27-28: "A los diez días de este mes séptimo será el día de
expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y
ofreceréis ofrenda encendida al Eterno. Ningún trabajo haréis en este día;
porque es día de expiación, para reconciliaros delante del Eterno vuestro
Dios". Esta ordenanza es un "estatuto PERPETUO" (V. 31) para el
pueblo de Dios. Como podemos ver, hasta el apóstol de los gentiles obviamente
GUARDÓ el Día de Expiación, mientras viajaba por el Mediterráneo en su
condición de prisionero en una embarcación romana (Hch. 27:9); años después de
que ¡supuestamente, todas las cosas habían sido clavadas en la cruz!
En Levítico 16
encontramos la más clara indicación del verdadero significado de la Expiación.
Es un ritual del Antiguo Testamento donde dos machos cabríos se presentaban
delante del sumo sacerdote. En Israel, "echar suertes" era un recurso
para que DIOS decidiera sobre determinado asunto. Entonces Aarón "echaría
suertes" para decidir a quién representaría cada uno de los machos cabríos
(Lv. 16:8). Uno debía representar al "Eterno", el Dios de Israel,
quien años después se despojaría a sí mismo para convertirse en nuestro
Salvador (1 Co. 10:4; Fil. 2:7). El otro representaba a Azazel; nombre que fue
dado, según muchas referencias hebreas, a Satanás el diablo o
"adversario".
El macho cabrío
que representaba al Eterno tenía que MORIR. Dios le ordenó a Aarón que lo
ofreciera como "sacrificio por el pecado" (Lv. 16:9, Biblia de
Jerusalén) de la misma manera en que Jesucristo daría su vida por nuestros
pecados. Pero sobre el macho cabrío que representaba al "adversario"/
Dios ordenó: "Pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío
vivo/ y confesará sobre él todas las INIQUIDADES de los hijos de Israel/ todas
sus rebeliones y todos sus pecados/ poniéndolos así sobre la cabeza del macho
cabrío/ y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto. Y
aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra
inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto" (vs. 21-22).
Luego el hombre encargado de llevar al desierto el macho cabrío que
representaba a Satanás, debía lavar con agua sus vestidos y su cuerpo (v. 26);
porque, simbólicamente, había entrado en contacto con la personificación del
mal/ ¡Satanás el diablo!
Este hombre
serviría para separar a Satanás del pueblo de Dios. Tenía que llevar al macho
cabrío de Azazel al desierto/ MUY LEJOS/ donde simbólicamente Satanás no
pudiera dañar o engañar más al pueblo de Dios.
¿En qué fecha
se realizaría esta ceremonia? "Esto tendréis por estatuto perpetuo: En el
mes séptimo/ a los diez días del mes" (v. 29). Aunque los antiguos
israelitas entendieron que esta ceremonia era parte de la observancia del Día
de la Expiación/ no captaron el significado espiritual que tendría. Porque
habiendo sido cegados no entendieron el significado del primer macho cabrío que
representaba al Mesías/ quien habría de venir a la tierra a morir por los
pecados de todos.
El Nuevo
Testamento muestra que esto es exactamente lo que sucederá cuando Cristo
regrese. En Apocalipsis 19:11-21 leemos sobre el regreso de Jesucristo como Rey
de reyes. Luego/ en el capítulo 20 vemos a un ángel encargado de quitar a
Satanás: "Y prendió al dragón/ la serpiente antigua, que es el diablo y
Satanás/ y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo/ y lo encerró, y puso su
sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen
cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de
tiempo" (vs. 2-3). Efectivamente Satanás/ Azazel o el adversario, será
ALEJADO de la humanidad; para que no pueda ENGAÑAR a los seres humanos durante
el reinado milenial de Jesucristo.
De esta manera
los hombres seguirán el camino de Dios, YA SIN LA INFLUENCIA DE SATANÁS. Por
esta causa durante el glorioso reinado de Cristo "No harán mal ni dañarán
en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento del
Eterno, como las aguas cubren el mar" (Is. 11:9).
Isaías nos da más detalles sobre la forma en que a la humanidad le será
quitada la ceguera: "Destruirá en este monte la cubierta con que están
cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones.
Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará el Eterno el Señor toda lágrima
de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra;
porque el Eterno lo ha dicho" (25:7-8). Por haber Dios eliminado el
"sistema de transmisión de Satanás" y retirado la CEGUERA de la
humanidad, el hombre realmente podrá llegar a ser "uno" con Dios.
Porque Cristo habrá pagado nuestra culpa por los pecados y Satanás el diablo será
desterrado a un simbólico "desierto" o "abismo" donde será
retenido o encarcelado en esa prisión por su participación en nuestros pecados.
¡Dios es justo!
Pondrá sobre la cabeza misma de Satanás la CULPA a la que se ha hecho acreedor
por haber puesto a la humanidad contra Dios, por ENGAÑAR a las naciones
haciéndoles creer que Dios es "injusto" y que sus leyes y caminos no
son buenos. Finalmente, la humanidad aprenderá a APRECIAR a Dios y su camino, a
AMAR y ADORAR al verdadero Dios de la Biblia. Porque en ese día, la
"expiación" por todos los pecados de la humanidad se habrá cumplido.
Capítulo 6:
Fiesta de los Tabernáculos
Después de
quitar de en medio a Satanás, el siguiente paso en el plan de Dios es el reino
milenial de Jesucristo como Rey de reyes. Este reino será constituido por
Cristo y los santos resucitados dedicados a enseñar a TODA la humanidad el
camino de Dios. Este aspecto del plan de Dios corresponde a la GRAN cosecha
otoñal; tiempo en que todos los vivientes por fin aprenderán el camino de Dios
y tendrán la gran oportunidad de servir y obedecer al Creador, libres de los
engaños de Satanás.
Dios le ordenó
esta Fiesta a la antigua Israel en Levítico 23:34:
"Habla a
los hijos de Israel y diles: A los quince días de este mes séptimo será la
fiesta solemne de los tabernáculos al Eterno por siete días." La Fiesta de
los Tabernáculos se celebra por siete días y representa el séptimo día milenial
o período de mil años de la historia humana que está a punto de iniciarse. En
Levítico 23, se le llama Fiesta de los Tabernáculos o "cabañas" para
recordar a los israelitas que eran "peregrinos" en la tierra.
Espiritualmente nos recuerda a los cristianos que, al igual que nuestro padre
Abraham, somos "extranjeros y peregrinos sobre la tierra" (Heb.
11:13); en espera del Reino de Dios.
En Éxodo 23
encontramos una fiesta llamada "la fiesta de la COSECHA a la salida del
año, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo" (v. 16).
Se trata de la misma celebración de la gran cosecha de otoño en Israel y les
recuerda a los cristianos la gran cosecha espiritual de almas que será recogida
durante los mil años del reinado de Cristo.
Tal como lo
hemos mencionado/ en esos días "la tierra será llena del conocimiento del
Eterno". Ni los hombres ni las bestias "harán mal ni dañarán en todo
mi santo monte" (Is. 11:9). Habrá paz sin límite y FELICIDAD como el mundo
jamás ha conocido: "No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se
hallará, para que caminen los redimidos. Y los redimidos del Eterno volverán, y
vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán
GOZO y ALEGRÍA, y huirán la tristeza y el gemido" (35:9-10).
El apóstol
Pedro se refirió a este período como "los tiempos de la restauración de
todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido
desde tiempo antiguo" (Hch. 3:21). Hay muchas profecías tanto del Antiguo
como del Nuevo Testamento que señalan cómo el mundo entero llegará al
entendimiento y a la verdadera paz y seguridad; porque la humanidad aprenderá
las LEYES justas de Dios y su camino de vida:
"Acontecerá
en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa del
Eterno como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y
correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y
subamos al monte del Eterno, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus
caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de
Jerusalén la palabra del Eterno. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a
muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en
hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la
guerra" (Is. 2:2-4).
Cuando la
nación de Israel regrese de su cautiverio en el tiempo del fin: "Reedificarán las ruinas antiguas, y
levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas,
los escombros de muchas generaciones... En lugar de vuestra doble confusión y de
vuestra deshonra, os alabarán en sus heredades; por lo cual en sus tierras
poseerán doble honra, y tendrán PERPETUO GOZO" (Is. 61:4, 7).
El reinado
milenial de Cristo es definitivamente el tiempo profetizado por Jeremías:
"He aquí que vienen días, dice el Eterno, en los cuales haré nuevo pacto
con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus
padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque
ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice el Eterno.
Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días,
dice el Eterno: Daré MI LEY en su mente/ y la escribiré en su corazón; y yo
seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo"
(Jer. 31:31-33).
La maravillosa
ley espiritual de Dios, los diez mandamientos, ¡JAMÁS ha sido abolida! Antes
bien, Jesucristo magnificó los mandamientos haciéndolos más estrictos. Debemos
guardarlos no solo en la letra sino en el espíritu de la ley de Dios. No solo
debemos abstenernos de matar, sino que debemos evitar las enemistades y el odio
que es semejante al homicidio (1 Jn. 3:15; Mt. 5:21-22). Se nos ordena no
cometer adulterio, pero también se puede cometer con solo mirar a una mujer
para codiciarla (vs. 27-28).
Durante el milenio,
las leyes de Dios serán escritas en la mente y el corazón de los hombres por
toda la tierra. Porque esas leyes representan el CARÁCTER de Dios. El mismo
carácter que debemos desarrollar para llegar a ser por siempre reyes y
sacerdotes en su reino. TODA LA HUMANIDAD recibirá esta bendición durante la
maravillosa "Fiesta de la cosecha", los mil años del reinado de
Cristo sobre la tierra. En Apocalipsis 20 leemos: "Bienaventurado y santo
el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene
potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán
con él mil años" (v. 6).
Todo verdadero
cristiano debe estar preparándose desde AHORA, aprendiendo y PRACTICANDO las
leyes de Dios y su camino de vida; y así estará en capacidad de ENSEÑAR todas
estas cosas durante el venidero gobierno mundial de Jesucristo. El apóstol
Pablo exhorta a los cristianos: "¿No sabéis que los santos han de juzgar
al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar
cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más
las cosas de esta vida?" (1 Co. 6:2-3).
¿Observarán la
Fiesta de los Tabernáculos solamente los israelitas? Veamos lo que dice
Zacarías: "He aquí, el día del Eterno viene, y en medio de tí serán
repartidos tus despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir
contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y
violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto
del pueblo no será cortado de la ciudad. Después saldrá el Eterno y peleará con
aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies
en aquel día sobre el monte de los Olivos" (14:1-4). Leamos ahora el
versículo 9: "El Eterno será rey sobre toda la tierra. En aquel día el
Eterno será uno, y uno su nombre." Continuemos con los versículos 16 al
19: "Todos los que sobrevivieren
de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para
adorar al Rey, al Eterno de los ejércitos-y a celebrar la fiesta de los
tabernáculos. Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieren
a Jerusalén para adorar al Rey, el Eterno de los ejércitos, no vendrá sobre
ellos lluvia. Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no
habrá lluvia; vendrá la plaga con que el Eterno herirá las naciones que no
subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Esta será la pena del pecado
de Egipto, y del pecado de TODAS las naciones que no subieren para CELEBRAR LA
FIESTA DE LOS TABERNÁCULOS."
Las escrituras
anteriores demuestran claramente que TODAS las naciones, dentro de muy pocos
años, aprenderán a guardar la Fiesta de los Tabernáculos bajo la dirección
personal de Jesucristo. Incluso los egipcios, que al principio tal vez tendrán
resentimientos contra todo lo "judío", aprenderán a OBSERVAR la
Fiesta de los Tabernáculos; y TODAS las Fiestas ordenadas por Dios.
Capítulo 7:
Es este el ÚNICO día de salvación? La
respuesta de la inmensa mayoría de ministros, sacerdotes y cristianos es
categóricamente afirmativa.
En verdad son
poquísimos los que entienden la magnitud del ENGAÑO que Satanás el diablo ha
perpetrado en la confundida humanidad. Como ya lo hemos visto/ la Biblia dice
claramente que Satanás "engaña al MUNDO ENTERO" (Ap. 12:9). Y que
Satanás es el "dios de este siglo" (2 Co. 4:3-4). Esto hace que la
gente siga el camino de Satanás, no el de Dios.
El Último Gran
Día representa la sorprendente verdad de que Dios NO ESTÁ TRATANDO de salvar a
todo el mundo en este momento. Si el gran DIOS que hizo el universo estuviera
realmente "tratando" de salvar en esta época a la humanidad; lo
lograría. Y MILES DE MILLONES de personas del Asia, África y el resto del mundo
llegarían muy pronto a convertirse en buenos cristianos. Pero la realidad es
que la INMENSA mayoría de la gente en toda la historia humana JAMÁS llegó a
convertirse o a conocer siquiera alguna forma de cristianismo. ¡Y esta sigue
siendo la realidad hasta el día de hoy!
¿Cuál es la
VERDADERA respuesta al dilema?
Antes veamos lo
que afirmó el Hijo de Dios: "De cierto, de cierto os digo: El que no entra
por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es
ladrón y salteador... Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os
digo: Yo soy la puerta de las ovejas" (Jn. 10:1,7). E inspiró al apóstol
Pedro para que dijera de Él:
"Este
Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a
ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque NO HAY OTRO
NOMBRE bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hch.
4:11-12). De manera que la única forma de alcanzar la salvación es aceptar al
VERDADERO Cristo de la Biblia. Y si verdaderamente aceptamos a Cristo como
nuestro Salvador y Señor, nos sometemos a El y dejamos que GOBIERNE nuestra
vida; como Cristo lo ordenó, GUARDAREMOS los diez mandamientos como un camino
debida (Mt. 19:17). Y dejaremos que Cristo viva su vida OBEDIENTE en nosotros
por medio del Espíritu Santo (Gá. 2:20). Si no hacemos estas cosas, simplemente
NO somos cristianos y permanecemos CIEGOS.
La enorme
mayoría de la humanidad ha permanecido CIEGA al conocimiento del verdadero Dios
y Jesucristo. Pero veamos la Palabra inspirada de Dios: "NO HAY ACEPCIÓN
de personas para con Dios" (Ro. 2:11). Y cuando Dios empezó a llamar a
unos cuantos gentiles al arrepentimiento, el apóstol Pedro dijo: "En
verdad comprendo que Dios NO HACE ACEPCIÓN de personas" (Hch. 10:34).
¿Estará
entrando Dios en contradicción? ¡Desde luego que no! ¡Porque Dios NUNCA ha
dicho que está tratando de salvar a todos en este momento! Pero sí dijo:
"El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza,
sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino
que todos procedan al arrepentimiento" (2 P. 3:9). La voluntad de Dios es
que "TODOS procedan al arrepentimiento"; pero ¡ciertamente no todos
LO HARÁN en este tiempo! Veamos también lo que dice el apóstol Pablo:
"Esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual
quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la
verdad" (1 Ti. 2:3-4).
Se trata simplemente de un asunto de TIEMPO.
Porque cuando llegue el momento, como veremos, todos los seres humanos que han vivido recibirán el conocimiento del plan maestro de Dios y sus propósitos; y la gran mayoría ACEPTARÁ la verdad de Dios una vez que sus ojos hayan sido abiertos. NO se trata de "una segunda oportunidad" como afirmarían muchos. Se trata más bien de la primera y única oportunidad que tendrá toda esa gente de llegar al conocimiento del verdadero Dios y Jesucristo; y sus grandiosos DESIGNIOS.
La Biblia
menciona repetidas veces el tiempo del "juicio" para TODA la
humanidad. Pero no siempre debemos entender que "juicio" es algo que
se relaciona con condenación, sino un tiempo de decisión y prueba (1 P. 4:17).
Observemos las advertencias de Jesucristo a ciudades que durante su
tiempo lo RECHAZARON a Él y a sus enseñanzas: "¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de
ti/ Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que
han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y
en ceniza. Por tanto os digo que en el DÍA DEL JUICIO, será más tolerable el
castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras" (Mt. 11:21-22).
Las ciudades
paganas que JAMÁS OYERON de Cristo tendrán una oportunidad "más
tolerable" en ese futuro día del juicio. Entre estas ciudades vemos que se
incluye Sodoma: "Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable
el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti" (v. 24).
Si la historia
humana hasta el presente fuera el ÚNICO DÍA DE SALVACIÓN; entonces los antiguos
paganos no tendrían NINGUNA OPORTUNIDAD para la vida eterna porque
evidentemente NO han aceptado a Cristo como su Señor, ni obedecieron los
caminos de Dios. Entonces, la ÚNICA respuesta es que en un futuro período de
juicio tendrán la oportunidad de entender los grandes DESIGNIOS de Dios, de
aceptar a Jesucristo como su Señor y Salvador y entonces, después de eso, ser
"juzgados" según su conducta durante esa PRIMERA OPORTUNIDAD de
salvación.
¿Indica la
Biblia que llegará esa oportunidad?
¡Por supuesto!
Porque en Apocalipsis 20, después de referirse al milenio y al corto período de
tiempo después del milenio, cuando Satanás será "desatado por un poco de
tiempo" (v. 3), Dios habla de un tiempo de "juicio" para la
gente que murió antes del milenio y que nunca fue convertida. Después de
describir "un gran trono blanco" (v. 11), veamos lo que escribió por
inspiración el apóstol Juan: "Vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie
ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es
el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban
escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había
en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y
fueron juzgados cada uno según sus obras" (vs. 12-13).
Cuando el
versículo 12 habla de "muertos... de pie", evidentemente se refiere a
una resurrección. Este versículo también habla de "libros" que fueron
abiertos. La palabra "libros" no es otra que la palabra griega
Biblia, plural griego de biblion que significa "libro". De manera que
todas esas personas, por primera vez, comprenderán la Biblia; y tendrán también
la oportunidad de alcanzar la salvación, de tener su nombre escrito en el
"libro de la vida. Durante este juicio del "gran trono blanco"
esas personas serán realmente "llamadas" y su mente entenderá la
verdad. Satanás nuevamente habrá sido desterrado. En este tiempo del juicio,
aun los habitantes de Sodoma y de cientos de ciudades paganas del pasado,
podrán tener una mejor oportunidad que quienes vivieron en los días de Cristo.
Porque esos antiguos paganos no entendieron prácticamente NADA acerca del
verdadero Dios y su camino. De manera que NO eran responsables de su ceguera.
Incontables
millones de hombres y mujeres que vivieron en el pasado seguramente recibirán
con gran celo la verdad de Dios cuando la entiendan a plenitud. Podrán llegar a
ser mejores cristianos, mejores siervos de Dios, que muchos de nosotros que a
veces no apreciamos las verdades de Dios en todo su valor ni somos tan celosos
como debiéramos.
¡Todo está muy
claro!
Dios resucitará
a incontables millones de personas que vivieron y murieron mucho antes de que
Cristo viniera y enseñara todo el conocimiento sobre la salvación; y otros
MILES DE MILLONES que vivieron y murieron desde los días de Jesús, o que están
viviendo ahora pero CIEGOS ante el conocimiento de la verdad de Dios y sus
propósitos; todos ellos podrán llegar a entender la verdad y a arrepentirse.
También recibirán el Espíritu Santo de Dios, la naturaleza y carácter de Dios
que se les concederá después del arrepentimiento y el bautismo; en la misma
forma que nosotros en la actualidad. Ellos también tendrán la oportunidad
durante algunos años de crecer "en la gracia y el conocimiento de nuestro
Señor y Salvador Jesucristo" (2 P. 3:18).
Todas estas
personas tendrán la oportunidad de alcanzar la salvación, la vida eterna en el
Reino y la Familia de Dios. La diferencia consiste en que el TIEMPO de su
llamamiento ocurrirá después del nuestro, ¡pero ocurrirá con absoluta CERTEZA!
Así, finalmente/ todo ser humano que haya existido; tendrá una verdadera
oportunidad de salvación. El SÉPTIMO de los Días Santos de Dios, el misterioso
"octavo día" que sigue a la Fiesta de los Tabernáculos, una Fiesta
aparte (Lv. 23:36), representa el maravilloso tiempo después del milenio cuando
TODA la humanidad tendrá la oportunidad de comprender la verdad.
A este tiempo
es al que se refirió Jesús en Juan 7:37-38: "En el último y gran día de la
fiesta. Jesús se puso de pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed,
venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior
correrán ríos de agua viva." Porque en el juicio del gran trono a TODOS
los que hayan vivido, finalmente les serán abiertos los ojos y tendrán la
oportunidad de obedecer a Dios y recibir el Espíritu Santo.
Con esta
séptima Fiesta ordenada por Dios, todo el panorama del plan de Dios queda
COMPLETO. Con el conocimiento de la maravillosa sabiduría y misericordia que
Dios puso en todo su plan, podemos decir con el apóstol Pablo: "Dios
sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos. j0h profundidad de las riquezas de la
sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuan insondables son sus juicios, e
inescrutables sus caminos!" (Ro. 11:32-33).
Conclusión:
¡Siga el plan de Dios!
Si el Dios viviente está abriendo su mente a la
verdad, entonces es su deber el actuar conforme a ella (Stg. 1:22; 4:17). Con
el fin de ayudarle, nos complace informarle que la Iglesia del Dios Viviente,
patrocinadora de este y otros folletos/ además de programas de radio y
televisión; ha ordenado ministros y cuenta con congregaciones locales o grupos
de video en el mundo entero. La Iglesia se reúne en santa convocación cada día
sábado y durante las Fiestas anuales.
Si tiene
interés en observar esos días con nosotros, sírvase escribirnos a la oficina más
cercana de la Iglesia del Dios Viviente. Nuestras direcciones aparecen al final
de este folleto. Tenga la certeza de que nadie lo llamará o visitará su casa
sin que usted lo haya solicitado. Pero
si usted lo desea, uno de nuestros representantes gustosamente lo entrevistará
en el lugar y momento de su mayor conveniencia. Bajo NINGUNA circunstancia lo
presionaremos a unirse a ningún grupo. De hecho, nuestro ministro o
representante local podrá sugerirle nuevas lecturas y que se tome todo el
tiempo necesario para asegurarse de que realmente desea vivir por toda palabra
de Dios.
Si en algún
momento usted empieza a congregarse con el pueblo de Dios y a observar
debidamente los sábados semanales y anuales, podrá experimentar un sorprendente
cambio en su vida espiritual.
Asistir a los
servicios, escuchar semanalmente la verdad de Dios y tener la oportunidad de
pasar tiempo con gente que espera con fe y optimismo el Reino de Dios; será
realmente una delicia. También tendrá la oportunidad de ser un
"pionero" espiritual y de mostrarle al Creador que está dispuesto a
caminar por fe y obedecer su Palabra inspirada; a pesar de los posibles
obstáculos y persecuciones.
Si usted ha llegado a este punto, se estará
preparando para "la primera resurrección" (Ap. 20:5-6), la
"mejor resurrección" (Heb. 11:35). Y si se mantiene firme en este
camino de vida, cuando llegue el fin, escuchará estas emocionantes palabras de
Jesucristo: "Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, SOBRE
MUCHO TE PONDRÉ; entra en el gozo de tu Señor" (Mt. 25:21).
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